EP. Los más de tres millones de trabajadores autónomos existentes en España representan casi el 20% del total de población activa del país, según datos de la Confederación de Autónomos y Profesionales de España (Caype). De estos trabajadores, el 80,7% no tiene empleados y el 95,5% tiene dedicación exclusiva.Con estas cifras, Caype asegura que el autoempleo es una opción cada vez más utilizada como alternativa al paro, sobretodo por jóvenes emprendedores que ven una oportunidad de prosperar tanto a nivel económico como laboral.
Capitalización del paro y cotización por accidente laboral
Así, pese a que el número de autónomos ha disminuido en el último trimestre, la capitalización del paro ha aumentado en un 30% y ya son más de 9.000 los autónomos que cotizan por accidente de trabajo, lo cual significa que cada vez más autónomos confían en la viabilidad de la protección por cese de actividad, pues los que coticen por esta vía tendrán entrada directa para disfrutar de esta prestación, una vez se apruebe en el Congreso.
"La situación de este colectivo mejoraría considerablemente si todas las medidas que se están tomado en su favor se aplicaran por procedimiento de urgencia", indican en referencia a cuestiones como la reforma de la Ley de Morosidad.
Se ralentiza un 50% la pérdida de autónomos
Por otra parte, según puso ayer de manifiesto el secretario general de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), Sebastián Reyna, el número de autónomos que se vieron abocados a cerrar sus negocios ante las pérdidas derivadas de la crisis se ralentizó un 50% en los tres primeros meses del año con respecto al mismo periodo de 2009.
Ante estos "pequeños repuntes", unidos al aumento de los jóvenes que se acogen a la bonificación de cuotas a la Seguridad Social, que sumaron 250.000 en el pasado año, Reyna atisbó aún un crecimiento negativo de autónomos en este año, si bien confió en iniciar la recuperación del tejido del autoempleo a partir de 2011, cuando espera un crecimiento neto del colectivo del 2%.
"Todo ello supone un freno de la caída y una pequeña mejoría de crecimiento, aunque no hay que echar las campanas al vuelo, ya que todo es aún muy moderado", matizó el líder de UPTA, que advirtió sobre el riesgo de que la falta de crédito lastre esta "tímida" recuperación. "Si no vuelve a fluir el crédito con normalidad, no habrá crecimiento", reiteró.
Pese a los más de 700.000 autónomos perdidos desde que la crisis arrancara a principios de 2008, Reyna se congratuló de que, durante este periodo, cerca de medio millón de trabajadores engrosaron los negocios por cuenta propia, cifra similar a la registrada en Francia, lo que interpretó como un rejuvenecimiento del colectivo.
"Las altas de autónomos se dan sobre todo en mujeres menores de 35 años, mientras que las bajas son de hombres mayores de 50 años. Esto produce al tiempo de la crisis una reestructuración positiva", resaltó.
Al respecto, el secretario general de UPTA lamentó la pérdida de autónomos en la construcción, una caída "brusca" que achacó al 'pinchazo' inmobiliario, y recordó que los cerca de 35.000 comercios que han echado el cierre desde 2008 destaparon un problema estructural de sobreoferta, desvelado por la caída del consumo.