Redacción. La tasa de paro de las personas con discapacidad se ha reducido más de un 9 % en España en cinco años, lo que supone cerca de 40.000 personas.
Así se desprende del informe Palancas globales de apoyo a la integración de las personas con discapacidad, elaborado por Randstad Research y Fundación Randstad, que revela, además, que la renta media de las personas con discapacidad ha crecido un 28 % en el mismo periodo.
En concreto, según el estudio, el salario medio en 2022 se situó en 13.357 euros, un incremento que supera en cuatro puntos a la tasa de crecimiento del resto de la población que fue del 24 % respecto a 2015.
Sin embargo, desde Fundación Randstad han apuntado que, a pesar del dato positivo, la renta media de las personas con discapacidad se sigue manteniendo por debajo de la de personas sin discapacidad, cuando “un salario adecuado es esencial para cubrir las necesidades de las personas, evitar riesgos de pobreza y favorecer la integración de todos en la sociedad independientemente de su condición”, destaca María Viver, directora de Fundación Randstad.
De hecho, el estudio pone de relieve que el número de personas con discapacidad en riesgo de pobreza, medido por el índice Arope, muestra una tendencia creciente de 2015 a 2018, manteniéndose en torno al 35,4 %.
Es a partir de 2021 cuando se observa un cambio de esta tendencia ascendente, observando una importante disminución de la tasa hasta alcanzar el 30 % en 2022. Así, una de cada tres personas con discapacidad están en riesgo de pobreza, lo que, según la Fundación Randstad, sigue siendo un número muy elevado.
Para María Viver, “el hecho de que el 30 % de las personas con discapacidad se encuentren en riesgo de exclusión pone en evidencia que es necesario seguir avanzando en reducir estos riesgos y tener en mente el pilar europeo de los derechos sociales y la agenda 2030, que han permitido establecer el marco temporal en el que los países y las sociedades se han de desenvolver para lograr este objetivo. Es esa la referencia que debemos tener para conseguir disminuir la brecha económica entre las personas con y sin discapacidad”.