trabajadoresRRHH Press. La Comunidad de Madrid, a través de dos estudios elaborados por la Consejería de Empleo, Mujer e Inmigración, ha analizado los perfiles existentes y las necesidades formativas en el ámbito de las industrias de alimentación y bebidas y química y farmacéutica de la región. El objetivo de estos estudios es dar a conocer la situación actual de dichos sectores y de su prospectiva, tanto del tejido empresarial y de sus actividades productivas como de los perfiles profesionales presentes y futuros.

Así, ambos estudios buscan localizar yacimientos productivos generadores de empleo y establecer itinerarios formativos, ligados preferentemente al Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales.

Menos formación, menos empleo

Entre las conclusiones comunes a ambos sectores destaca que los perfiles profesionales con un menor nivel formativo son más vulnerables al desempleo, lo que hace especialmente importante la recualificación de los trabajadores de estas industrias, ampliando la oferta formativa y potenciando la formación relacionada con la polivalencia y la movilidad profesional.

Los sectores industriales estudiados en estos documentos han tenido un comportamiento positivo en términos de productividad y empleo pese a la actual situación de crisis, aunque, no obstante, sí se ha detectado un descenso de actividad y una diversificación de las actuaciones de las mayores empresas del sector.

Así, las principales tendencias en el sector de la alimentación y bebidas pasan por la automatización de los procesos, la mejora e innovación en los productos o la potenciación de los productos ecológicos, entre otros aspectos. Por su parte, la industria química y farmacéutica está orientando su actividad hacia la biotecnología, la nanotecnología o la química alimentaria.

Ocupaciones emergentes

En cuanto a las ocupaciones emergentes con mayor potencial para generar empleo, en la industria de alimentación y bebidas destacan principalmente las de técnicos en investigación y desarrollo, enólogos, catadores de alimentos o técnicos en seguridad alimentaria. Por su parte, los yacimientos de empleo de la industria química y farmacéutica se encuentran en ocupaciones como técnicos en química alimentaria, en biotecnologías, en gestión de calidad o en energías renovables, mientras que los operadores de actividades manuales reducen su presencia en este sector.

 

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