EP. El número de inmigrantes permanentes llegados a España cayó un 18% en 2009 hasta alcanzar los 334.000, frente a los 409.000 del año anterior, convirtiéndose nuestro país en uno de los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) donde más cayó la inmigración por la menor demanda de trabajadores debida a la crisis económica, según un estudio publicado este martes.Por delante de España se sitúan únicamente República Checa (donde la inmigración disminuyó un 46% en el mismo periodo), Irlanda (42%), Japón (33%), Corea del Sur (29%) e Italia (25%).
De media, la inmigración permanente en los países de la OCDE cayó un 7% en 2009. Se trata del segundo año consecutivo de disminución tras una década de crecimiento. Los primeros datos disponibles apuntan a que en 2010 prosiguió la tendencia a la baja, aunque la OCDE avisa de que la inmigración volverá a aumentar cuando la recuperación se consolide.
Inmigración temporal
Por lo que se refiere a los inmigrantes temporales para sectores como la agricultura o el turismo, España es el país de la OCDE que experimentó un mayor descenso en 2009, de 92.000 a 6.000 (93%). Por nacionalidades, los inmigrantes que más han reducido su llegada a España son los rumanos y los ecuatorianos.