Redacción. La Fundación Adecco, entidad sin ánimo de lucro cuyo objeto fundacional es la inserción laboral de personas en riesgo de exclusión social, ha despedido a su expresidente y patrono, José María Echevarría, que acaba de fallecer a los 88 años de edad.
A lo largo de su carrera profesional, Echevarría dirigió filiales del Grupo BBV y ocupó cargos de máximo nivel en el mundo del deporte, que culminaron con la presidencia del Comité Olímpico Español (COE) entre 2002 y 2005.
Su faceta social estuvo ligada desde el año 2003 al proyecto de la Fundación Adecco. Su incorporación al patronato coincidió con la puesta en marcha en España del Athlete Career Program, dirigido a buscar empleo a deportistas olímpicos una vez finalizada su carrera, como prueba piloto entre Adecco y el COE, primero con Alfredo Goyeneche y después con el propio Echevarría. Este programa se desarrolla hoy en 50 países con The Adecco Group y el Comité Olímpico Internacional.
Tras nueve años de patrono, Echevarría asumió la presidencia del patronato de la Fundación Adecco en 2012, cargo que desempeñó hasta finales de 2017. En la actualidad seguía participando activamente como patrono emérito, muy ligado a la actividad social de la Fundación del Grupo Adecco en España.
Como presidente de la Fundación Adecco, Echevarría contribuyó a mejorar los estándares de transparencia de la entidad, consiguiendo ser la primera fundación empresarial auditada por Lealtad Instituciones en transparencia y gobierno corporativo.
Además, estableció un reglamento de comisiones delegadas que ayudaron a fortalecer la estrategia de la Fundación, creó un modelo de compliance para medir y gestionar los riesgos corporativos e impulsó, junto al Club de Excelencia en Sostenibilidad, la puesta en marcha de los Premios de Diversidad e inclusión, para reconocer la excelencia en este ámbito de las empresas españolas.
“El paso de José María Echevarría ha dejado una huella en lo personal, en lo profesional y en lo humano en nuestra Fundación. Ayer fue un día triste para todos los que pudimos conocerle y disfrutar de su talento, talante y valores”, ha explicado Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco.
“Era una persona alegre que aportaba sabiduría y buen humor, incansable y siempre dispuesto. Ahora que tanto se habla de talento sénior, él era el vivo retrato de cómo se puede ser juvenil más allá los 80 años. Su experiencia aportó grandes avances al modelo social y corporativo de nuestra Fundación. Es, sin ninguna duda, una gran pérdida para nuestro equipo y para todos los miembros del patronato”, ha añadido.