gavelRRHH Press. El juzgado penal número 5 de Girona ha condenado al encargado del restaurante mexicano Taco-Taco de la ciudad de Girona a una pena de 19 meses de cárcel y 6.000 euros de indemnización en concepto de reparación de daños morales por un delito de coacciones por haber pedido a una de sus trabajadoras que abortara si quería conservar su puesto de trabajo, ha informado el sindicato UGT de Cataluña.

La jueza considera probado que la trabajadora -con contrato temporal- se quedó embarazada en febrero de 2006, y que, después de comunicarlo al acusado, éste le dijo que si no interrumpía el embarazo no le sería renovado el contrato laboral. Después de muchas dudas, la trabajadora continuó adelante con su embarazo, y una vez venció el contrato, la relación laboral no fue renovada.

Sin embargo, la sentencia señala que, después de que la trabajadora anunciara su estado de gestación, la relación laboral se enrareció, y el acusado, como encargado del local y responsable de la asignación de las tareas de los trabajadores, no adoptó las medidas adecuadas para que la trabajadora embarazada pudiera ejercer su trabajo con normalidad.

Así, en lugar de encomendar a la trabajadora otras tareas menos perjudiciales, el acusado obligó a la misma a cargar neveras y trasladar cajas pesadas. Como indica la sentencia, esto era indicativo de un clima marcadamente hostil hacia la trabajadora.

La UGT de Catalunya ha transmitido su satisfacción por la resolución judicial del caso, en el que los servicios jurídicos del sindicato han actuado como acusación, y califica la sentencia de ejemplar, además de suponer “una importante victoria en la lucha contra el acoso por razón de sexo”.

Sin embargo, el sindicato ha lamentado que se haya hecho pública la sentencia a la prensa antes de ser notificada a la procuradora y al abogado defensor.

 

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