Pablo Martínez, director regional de Recursos Humanos de Cegid para Iberia, Latam y África

La posible aprobación en España de la normativa que reduce la jornada laboral a 37,5 horas semanales, acordada por PSOE y Sumar, y que será de aplicación definitiva en 2025, con una primera reducción a 38,5 horas en 2024, ha generado y sigue generando múltiples dudas entre empresas y trabajadores.

RRHH Press ha abordado este asunto con Pablo Martínez, director regional de RRHH de Cegid Iberia, Latam y África, para conocer las implicaciones que podrían derivarse de esta reducción.

RRHH Press. ¿Afectaría una reducción de jornada laboral a la productividad y eficiencia de las empresas?

Pablo Martínez. Aunque esta respuesta puede variar según la tipología del trabajo, la reducción de la jornada laboral, en un entorno idealmente preparado, afectaría de forma positiva a mejorar la conciliación y el equilibrio entre la vida personal y profesional, lo que, sin duda, incrementará la satisfacción de los equipos.

Además, una consecuencia lógica de trabajar menos horas es una mejora en la concentración y, por tanto, en la productividad. Y en compañías apoyadas por herramientas tecnológicas de gestión de procesos se multiplican, igualmente, las posibilidades de mejorar la eficiencia.

Sí que es cierto que no todos los sectores y empresas responderán por igual a esta reducción. Mientras que algunas podrían encontrar desafíos en ajustarse a la nueva dinámica, es esencial destacar que, con la debida asistencia tecnológica, el proceso de transición hacia una jornada laboral reducida puede ser considerablemente más manejable y fluido de lo que inicialmente se podría anticipar.

RHP. ¿Qué medidas se tomarían para asegurar que los objetivos del negocio se cumplen con esta nueva jornada?

PM. Sobre todo al principio, será importante asignar objetivos claros y establecer canales de comunicación y procesos de seguimiento que ayuden al empleado a adaptarse a la nueva realidad, y a la compañía a medir la eficiencia de los nuevos flujos de trabajo.

En muchos casos la reducción progresiva de la jornada laboral máxima hasta las 37,5 horas se gestionará de forma sencilla, usando la misma regla que marca el reparto de 40 horas actuales.

En otros casos, por ejemplo, en sistemas de turnos rotativos, la gestión será un poco más compleja en cuanto a las posiciones que no pueden quedar desatendidas.

Sin embargo, las soluciones avanzadas de gestión del tiempo son capaces de crear y gestionar turnos y horarios con infinidad de posibilidades.

Además, la productividad ha aumentado precisamente gracias a los avances tecnológicos, por lo que los trabajadores ya son capaces de desarrollar, en el mismo período de tiempo, muchas más tareas y acciones que hace cuatro décadas.

Es probable que, si hablamos del mayor impacto, probablemente será en el cambio de mentalidad, pero, desde un punto de vista operacional, no debería conllevar grandes problemas de implantación.

RHP. ¿Cómo se podría medir el impacto de una jornada laboral más reducida en el crecimiento y desarrollo del negocio?

PM. Gracias a la tecnología, y especialmente al big data y la inteligencia artificial, ya existen multitud de formas de medir el impacto de un cambio de este tipo en relación con el crecimiento del negocio. Desde herramientas de gestión del tiempo hasta soluciones de gestión de tareas, pasando por softwares diseñados para la gestión y análisis de la productividad de los empleados, que permiten al área de Recursos Humanos disponer de tecnología para medir y reducir el impacto en el negocio.

En cualquier caso, hay una diversidad de factores, internos y externos, que influyen en el crecimiento del negocio, y la reducción del tiempo de trabajo es solo uno más entre esos muchos factores

RHP. ¿Sería necesario redistribuir responsabilidades o tareas entre los empleados para garantizar la continuidad operativa y la eficiencia?

PM. Dependerá del tipo de servicio que ofrezca la empresa o departamento. Por ejemplo, en el caso de la atención al cliente, si hasta ahora se ofrecía un servicio de atención telefónica de lunes a viernes, reducirlo a cuatro días o a menos horas diarias podría suponer una pérdida de clientes o, como mínimo, provocar algunas reclamaciones.

Sin embargo, si creamos turnos rotativos en los cuales garanticemos el mismo servicio que hasta ahora, será una solución efectiva para paliar cualquier efecto negativo de la reducción horaria.

RHP. ¿Prevén que esta reducción afecte a la captación y retención de talento?

PM. Efectivamente, la reducción de horas de trabajo, así como la implementación de políticas laborales flexibles, ha demostrado mejorar la captación y retención de talento, ya que los empleados valoran un mejor equilibrio entre su vida laboral y personal.

En la actualidad, la captación de talento es tan compleja que, aplicar medidas de este tipo es un reclamo muy atractivo para cualquier profesional que busque tener más tiempo para sus actividades personales y familiares, por lo que incluso puede ser una ventaja competitiva para aquellas empresas que se adelante a la regulación.

RHP. ¿Existen casos de éxito de empresas que han implementado jornadas laborales aún más reducidas y que hayan logrado resultados positivos? ¿Se trata de un primer paso en la tendencia hacia jornadas todavía más cortas?

PM. Sí, todos hemos leído noticias en los últimos años de empresas dentro y fuera de nuestras fronteras que ya han implementado la jornada laboral de cuatro días, donde trabajan de media unas 32-35 horas semanales, y cómo está siendo un éxito en cuanto a productividad y bienestar para el empleado. Es más, en Francia llevan desde 2002 con la jornada laboral de 35 horas semanales, siendo algo totalmente establecido y aceptado.

Sobre si un primer paso hacia jornadas todavía más cortas, debemos tener en cuenta que la jornada laboral de 40 horas semanales máximas lleva inalterable desde 1983. Después de 41 años, la sociedad ha vivido muchos cambios, y uno de ellos es la gran importancia que se le da al tiempo libre.

Por eso mismo creo que la reducción de la jornada laboral continuará en tendencia a la baja, donde, entre otras cosas y gracias a la tecnología, seremos cada vez más y más productivos. O, lo que os lo mismo, dedicaremos mucho menos tiempo a cada tarea y, por ende, podremos trabajar menos horas.

RHP. ¿Cómo pueden ayudar las soluciones de gestión del tiempo con este tipo de medidas?

PM. Una vez más, la tecnología es la gran aliada en esta causa. No solo porque, como ya he mencionado, nos ayuda a ser mucho más productivos, sino porque nos permite medir a qué dedicamos nuestro tiempo, cómo de productivos somos, y gestionar, básicamente, el tiempo de los equipos.

Con un software de gestión del tiempo podremos optimizar el tiempo de nuestros empleados y coordinar de manera integral sus jornadas laborales, horarios rotativos, periodos de vacaciones o ausencias laborales, entre otros aspectos relacionados.

Nos permite implementar medidas que incentiven el tiempo de trabajo efectivo junto con el trabajo flexible, pero siempre manteniendo la productividad.

Además, ofrece la posibilidad de planificar y gestionar turnos de forma controlada y eficiente, incluyendo convenios, tipos de horarios y, desde luego, evitando cualquier error humano relacionado con solapamientos de turnos o ausencias.

Cuando hablamos de la reducción de la jornada máxima laboral, el uso de bolsas de horas es una herramienta que nos permite adaptarnos a distintas casuísticas. Y la elección de la mejor solución tecnológica nos facilitará en gran medida esta tarea.


No te pierdas el vídeo de la sesión de Cegid sobre Registro de jornada y el debate de las 37,5 horas

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