rumasaRRHH Press. Un juez de Palencia ha ordenado el precinto de la fábrica donde la familia Ruiz Mateos venía elaborando los chocolates La Perfección y Viso, después de que el Tribunal Supremo rechazara el recurso de casación interpuesto por la empresa contra la decisión de la Audiencia Provincial de Madrid que señalaba a los antiguos trabajadores de la compañía viguesa que creó las marcas como legítimos propietarios de las mismas.

Según la Confederación Intersindical Galega (CIG), la sentencia, que también fija una indemnización, llega cuando los ex empleados de la compañía comienzan los contactos para vender las marcas.

El litigio comenzó en 1999, cuando el conocido industrial propietario de Nueva Rumasa compró la empresa de Vigo que fabricaba los chocolates La Perfección y Viso mediante la utilización de compañías superpuestas. La compañía fue cerrada, y los 41 trabajadores afectados por el cierre no cobraron las indemnizaciones a las que tenían derecho por ley, por lo que la CIG inició una investigación para desentrañar la “arquitectura financiera” utilizada por el empresario para ocultar la compra de la empresa sin tener que asumir los costes de las indemnizaciones.

En un primero momento presentaron una demanda ante el Juzgado de lo Mercantil por violación de derechos de marca, que, al ser rechazada, obligo a recurrir ante la Audiencia Provincial de Madrid, la cual en 2008 reconoce la propiedad de los trabajadores.

La familia Ruiz Mateos presentó un recurso de casación ante el Tribunal Supremo, que fue rechazado. Ahora, el juez de Palencia ordena el cese de la producción y el embargo de las existencias, además de solicitar un listado de clientes con el objetivo de calcular el 1% de las ventas registradas en los últimos dos años, tiempo en el que la empresa siguió elaborando chocolate bajo estas marcas. La cantidad resultante será la indemnización que se les entregue a los ex trabajadores, aunque desde la CIG desconfían que se llegue a producir toda vez que las compañías no presentan cuentas desde 2004.

Marcas valoradas en unos 360.000 euros

Las marcas estaban hasta ahora registradas a nombre de Berbury Holdyn INC, y habían sido transferidas a Carrintong Trading INC, mientras que la fabricación se hacía a través de Comercial Loraine (Chocolates Trapa).

Las investigaciones del sindicato gallego determinaron que todas estas sociedades eran propiedad de Nueva Rumasa, compañía matriz de la familia Ruiz Mateos. “Llegamos a encontrar empresas domiciliadas en una plataforma petrolífera en el Mar del Norte”, aseguran desde el sindicato para ejemplificar la dificultad de la investigación de esta trama empresarial.

El reconocimiento de la propiedad para los trabajadores implica que puedan comenzar a negociar la venta de las marcas -valoradas en unos 360.000 euros- a empresas o grupos interesados. De hecho, ya recibieron dos ofertas -una de ellas de la propia familia Ruiz Mateos- que fueron rechazadas.

 

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