Mujer con dolor de cabeza

Redacción. El Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha ha confirmado la resolución que reconoció la incapacidad permanente absoluta derivada de enfermedad común a una mujer de 37 años con fatiga crónica.

Asimismo, la sentencia reconoce el pago de una pensión vitalicia equivalente al 100 % de la base reguladora de 2.773,76 euros más las revalorizaciones a las que tenga derecho.

El caso se originó el 23 de marzo de 2023 cuando el Equipo de Valoración de Incapacidades (EVI) del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) determinó que la mujer, auxiliar administrativa con tareas informáticas, padecía una encefalomielitis miálgica que le provocaba fatiga extrema, niebla mental, cefaleas y fotofobia, limitando considerablemente su capacidad para trabajar.

Antecedentes médicos y resolución judicial de instancia

El INSS rechazó que sus dolencias fueran invalidantes, pero un juzgado de lo Social de Ciudad Real dictó sentencia el 23 de octubre de 2024 declarando a la demandante afecta a una incapacidad en grado absoluto.

Ahora, la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha recuerda que el juzgador de instancia asumió las conclusiones expuestas por el perito en la vista, manifestando que la mujer había llegado a un extremo de afectación severa que no podía salir de casa ni conducir, padeciendo un “agotamiento físico y mental que le impedía realizar cualquier actividad diferente al propio autocuidado”.

Acreditación sobrada de la incapacidad

Por ello, el tribunal considera que la actora ha acreditado “sobradamente” encontrarse impedida para la normal ejecución de una actividad profesional “con la dedicación, constancia y esfuerzos precisos para su correcto y regular desarrollo”.

La sentencia no es firme y puede ser recurrida en casación ante el Tribunal Supremo.

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