Más de la mitad de las pacientes con cáncer de mama precoz HR+/HER2- teme perder su empleo

Redacción. Cerca del 95 % de las mujeres en España que sufren cáncer de mama precoz HR+/HER2– considera que la enfermedad afecta negativamente a su desempeño profesional.

Así se desprende del informe 'ImpOrta. Experiencia asistencial e impacto del cáncer de mama precoz desde la perspectiva de las pacientes', impulsado por Novartis, la Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA), la Fundación Actitud Frente al Cáncer, el Grupo SOLTI, GEICAM y la Sociedad Española de Enfermería Oncológica (SEEO).

Entre las principales dificultades señaladas por las mujeres encuestadas para el estudio, destacan la necesidad de bajas médicas (80,6 %), las ausencias para acudir a consultas (72,6 %) y las limitaciones para realizar tareas habituales debido a la fatiga o a problemas de concentración (69,4%). Además, el 53,2 % afirma que requieren adaptaciones en el entorno laboral, como teletrabajo o reducción de jornada.

Este impacto en el desempeño profesional se traduce también en efectos concretos sobre la situación laboral de las pacientes: un 34 % de las participantes considera que debe abandonar la actividad laboral y un 29 % estima cambios en el puesto, las responsabilidades o la posición.

Vuelta al trabajo

En relación con la reincorporación laboral, el estudio evidencia que la vuelta al trabajo constituye uno de los momentos más complejos para las pacientes.

Entre las principales dificultades percibidas destacan la preocupación por no poder desempeñar las tareas habituales (74,2 %), la necesidad de adaptar el puesto o la jornada laboral para ajustarlos a sus capacidades (59,7 %) y la incertidumbre sobre cómo compatibilizar las citas médicas con la actividad profesional (55,6 %).

A estas barreras organizativas se suman factores emocionales relevantes, como el temor a perder el empleo debido a la condición de salud y a las exigencias del tratamiento (53,2 %) o la preocupación por tener que compartir su situación con compañeros y entorno laboral (37,1 %).

Todo ello dificulta la recuperación del ritmo previo al diagnóstico y condiciona tanto el desempeño laboral como el bienestar psicológico. De hecho, un 12,1 % considera que las pacientes están realmente preparadas para reincorporarse, lo que evidencia que el regreso al trabajo supone un desafío físico, emocional y organizativo de gran magnitud.

"El cáncer de mama afecta en muchos sentidos a las pacientes y significa un parón por un tiempo sin determinar con la seguridad de que nada volverá a ser igual", señala Conchi Biurrun, representante de la Federación Española de Cáncer de Mama FECMA y paciente de cáncer de mama.

"Los posibles efectos secundarios permanentes afectan al desarrollo de la vida diaria, tanto en el ámbito laboral, ya que hay pacientes que no pueden volver a realizar el trabajo que hacían previo al cáncer, como en su vida diaria, ya que vivir con dolor continuo o con restricciones de movimiento hace que las pacientes cambien de humor y, consecuentemente, se vea afectada también su salud mental y sus relaciones con el entorno más próximo", añade Biurrun.

Por su parte, Esther Espinosa, directora de comunicación y relaciones con pacientes de Novartis España, afirma que "el cáncer de mama y la incertidumbre asociada siguen influyendo en la vida cotidiana de muchas mujeres después del tratamiento, también en el ámbito profesional", por lo que "comprender este impacto es fundamental para poder dar una respuesta más integral a sus necesidades".

Datos del cáncer de mama

Cada año se diagnostican en España alrededor de 38.000 nuevos casos de cáncer de mama, la mayoría de ellos detectados en fases tempranas, siendo el cáncer de mama precoz HR+/HER2–, que representa aproximadamente el 70 % de los diagnósticos, el subtipo más frecuente (Waks AG, Winer EP. Breast Cancer Treatment. JAMA. 2019 Jan 22;321(3):316=. (10)).

Aproximadamente dos de cada tres pacientes con cáncer de mama precoz HR+/HER2– de elevado riesgo continúan expuestas a presentar una recaída de su enfermedad y que esta se manifieste como enfermedad avanzada e incurable (Tarantino P et al. ESMO Open. 2025;10(6):105304 / Tarantino P et al. SABCS 2024. Poster P2-12-02).

Esta posibilidad existe incluso años después del diagnóstico inicial y convierte el riesgo de recaída en una preocupación constante y en uno de los principales miedos de futuro, como reconoce el 84 % de las pacientes.

Utilizamos cookies propias y de terceros para posibilitar y mejorar su experiencia de navegación por nuestra web. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.