Según un nuevo estudio de Mercer, las empresas a nivel mundial están preocupadas principalmente por la higiene y la prevención, la información de la salud y los consejos, la formación y la comunicación y la gestión del absentismo con respeto al virus H1N1. Mientras que más de la mitad -52%- tiene un plan de contingencia local que se aplica a una o a todas las funciones de la empresa, sólo una cuarta parte -25%- de las empresas ha integrado dichos planes de emergencia a todas las funciones y en todas sus oficinas.
“Las organizaciones de todo el mundo afrontan las mismas preocupaciones y dudas con respeto al virus H1N1”, explica la Dra. Marisol Sanz, directora del área de salud de Mercer. "Los planes de contingencia son cruciales y deberían definir cómo maximizar la salud, la seguridad y la productividad en el lugar de trabajo en caso de una situación de pandemia. Además, la política de recursos humanos y los beneficios tienen que ser evaluados, así como los canales de información y comunicación con los empleados”, añade.
El estudio de Mercer, que incluye respuestas de casi 1.000 organizaciones a nivel mundial, evalúa qué están haciendo las empresas para planificar, comunicar y reducir al mínimo su riesgo en caso de que el virus de la Gripe A continúe extendiéndose. El estudio, que fue realizado en octubre, incluye respuestas de empresas localizadas en Estados Unidos, América Latina, Canadá, Asia -Pacífico y Europa.
Desarrollar planes de contingencia de manera urgente
"Las empresas que no tienen planes de contingencia deberían desarrollarlos de inmediato porque, si no, cuando aparezca una epidemia o desastre, podría ser muy tarde", resalta Sanz. "El objetivo principal debería ser reducir al mínimo el riesgo para la plantilla evitando amenazas innecesarias y preparándose para la recuperación una vez afectados”.
Las compañías de todo el mundo buscan formas de limitar el riesgo de contagio de la plantilla. La mayoría ha implementado en los lugares de trabajo dispensadores de jabón aséptico para las manos -94%-, aumentando la frecuencia o intensidad de la limpieza de la oficina -64%- y proporcionando sesiones de formación -54%-.
Las organizaciones también comunican lo que esperan de sus empleados en caso de que la empresa se vea afectada por el virus H1N1. En general, dos terceras partes -67%- de las organizaciones a nivel mundial lo han hecho así. En algunas regiones, como América Latina -77%- y Asia -74%-, esta comunicación ha sido algo más exhaustiva debido en gran parte a que la aparición del virus se ha producido con anterioridad en estas regiones.
Cómo toser y lavarse las manos
Además, la mayoría de las empresas a nivel mundial que se han realizado comunicaciones a sus empleados respecto al virus H1N1 han proporcionado información sobre la higiene personal, sobre cómo lavarse las manos y cómo cubrirse al toser -98%-, así como sobre protocolos de asistencia médica relacionados con la gripe -88%-. Además, más de la mitad (58%) de las empresas ha analizado cómo tener acceso a la información sobre posibles restricciones o provisiones en caso de cuarentena.
Según el estudio de Mercer, la mayoría de las empresas (95%) ha actualizado la información de contacto de sus empleados en caso de enfermedad, así como la información relativa a sus clientes para notificárselo en caso de interrupción del negocio. Sin embargo, sólo un tercio de las organizaciones de todo el mundo ha elaborado una guía para los empleados con el mensaje que se debería transmitir a los clientes y proveedores en caso de que el negocio fuese afectado por la extensión del virus.
Finalmente, más de un tercio de las organizaciones a nivel mundial (37%) afirmó haber consultado con especialistas médicos y de gestión del absentismo para revisar las previsiones de duración de ausencias y de vuelta al trabajo de sus empleados.
"La comunicación con los proveedores es tan importante como con los empleados", resalta la Dra. Sanz. "Las empresas también podrían verse afectadas incluso si todos sus empleados están sanos pero sus proveedores son incapaces de proporcionar bienes o servicios debido a la Gripe A H1N1 o que un cierre del colegio requiera que sus empleados sanos se queden en casa para cuidar a algún miembro de la familia, concluye Marisol Sanz.