Redacción. La Comunidad de Madrid ha comenzado la instalación de las 1.700 mamparas adquiridas para separar los puestos de trabajo de las oficinas de empleo.
La iniciativa tiene como objetivo preservar la salud de los empleados públicos de la región y evitar posibles contagios por coronavirus, tanto a ellos como a los usuarios del servicio público de empleo, cuando estas oficinas vuelvan a retomar la actividad presencial.
Las mamparas, de metacrilato y con unas dimensiones de 100x70 centímetros, dividen en dos partes las mesas de trabajo e incluyen una pequeña ventanilla para permitir el intercambio de documentos.
Han supuesto un desembolso de algo más de 61.000 euros y se están instalando en las mesas de trabajo de las 45 oficinas de empleo de la región, incluida la Oficina del Empleador y el Punto de Empleo de Rivas-Vaciamadrid.
Gracias a estas medidas de separación, tanto los empleados de la Comunidad de Madrid como los del Servicio Público de Empleo Estatal que prestan servicio en las oficinas de empleo podrán desarrollar su labor de forma más segura, evitando posibles contagios en la atención a los usuarios de estas instalaciones.