Redacción. La Comunidad de Madrid está distribuyendo más de 175.000 pruebas de antígenos para asegurar la realización de cribados con el objetivo de detectar posibles casos de covid-19 entre los trabajadores de los centros sociosanitarios de la región.
Con esta medida se pretende priorizar y garantizar su seguridad y la de los usuarios de estos recursos, que forman parte de los colectivos más vulnerables a la pandemia.
El grueso de este reparto está llegando a las residencias de mayores, cuyo protocolo recomienda desde la pasada semana la realización de un test semanal a los trabajadores no vacunados y dos o tres pruebas cada siete días a los que no tengan pauta de vacunación.
Este control también se extiende al personal vacunado que haya estado en contacto estrecho con un caso positivo, que no hará cuarentena pero tendrá un seguimiento durante los diez días posteriores a ese contacto con al menos dos pruebas.