Redacción. Un 53 % de directivos financieros españoles reconoce haber sufrido estrés al tomar decisiones de alto nivel.
Así se desprende del informe The power of better business decisions, elaborado por Pleo, fintech especializada en tecnología de gasto empresarial, que pone de relieve cómo la presión por decidir en entornos inciertos está afectando al bienestar psicológico y a la capacidad de concentración de los responsables de finanzas, siendo los profesionales españoles los más afectados.
El estudio revela, además, que un 29 % de los directivos financieros en España señala el burnout como un factor directo que contribuye a los bloqueos en la toma de decisiones, y un 30 % afirma necesitar "espacio mental" para tomar decisiones de calidad, el doble, por ejemplo, que en Reino Unido (14 %).
La sobrecarga psicológica no solo impacta en la salud de los profesionales, sino también en la competitividad de las organizaciones. En España, el 40 % de los directivos reconoce haber sufrido episodios de decision freeze (bloqueo mental) en el último año, un fenómeno que conduce a la parálisis de proyectos, retrasos en la ejecución y pérdida de oportunidades de negocio.
El informe alerta de que este clima de indecisión se traduce en riesgos tangibles, asociados a malas decisiones financieras, siendo los principales la pérdida de ingresos (27 %), la pérdida de confianza de inversores (24 %) y el estancamiento del crecimiento empresarial (22 %).
España, especialmente vulnerable
Aunque el informe revela que en toda Europa los financieros toman más decisiones de alto nivel que nunca y con menos confianza, España destaca en varios indicadores: es el país con mayores niveles de estrés, el que más necesita tiempo y espacio mental para decidir y el que más asocia el burnout a bloqueos.
A esta vulnerabilidad se suma que el 50 % de los directivos financieros españoles admite que cuestiona sus propias decisiones tras tomarlas, y un 40 % reconoce haber sufrido bloqueos en el último año a la hora de tomar decisiones.
Para Pleo, si no se alivia la presión sobre los equipos financieros, las empresas españolas corren el riesgo de ver limitada su capacidad de reacción en un entorno económico cada vez más cambiante.
La falta de decisiones ágiles y fundamentadas puede traducirse en oportunidades perdidas, menor innovación y freno al crecimiento.
En este escenario, la prioridad debe ser empoderar a los financieros para que actúen como auténticos agentes de cambio, con acceso a información clara y centralizada y con herramientas que les permitan liberar tiempo de la carga operativa.
El informe pone de manifiesto que, cuando los equipos cuentan con visibilidad en tiempo real y confianza en los datos, no solo toman decisiones más seguras, sino que también ganan la resiliencia necesaria para guiar a sus organizaciones hacia un crecimiento sostenible.