RRHH Press. El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) ha reconocido la incapacidad absoluta permanente por enfermedad profesional a un ex trabajador de Aceros de Llodio (Sidenor) que sufría una grave enfermedad pulmonar, asbestosis, fruto de la exposición al amianto, según ha informado CCOO.Según el sindicato, el trabajador Eduardo S.V., de 73 años, pasó los últimos años de su vida luchando por este reconocimiento, pero nunca llegó a recibir una respuesta afirmativa. A pesar de ello, finalmente, la comunicación del reconocimiento por parte del INSS ha llegado a la familia días después de su fallecimiento.
Según la Federación de Industria de CCOO de Euskadi, “la desidia del INSS, la lentitud de los procesos de reconocimiento de la enfermedad profesional, la falta de diligencia del Servicio Vasco de Salud (Osakidetza) y la judicialización de los casos relacionados con el amianto dan origen a tragedias como la de Eduardo, que acaban falleciendo sin conocer el resultado de su lucha. En muchos casos, los familiares son doblemente afectados, y se ven obligados a continuar con todos los procesos aun después de haber perdido al familiar”.
Eduardo S.V. fue trabajador de Aceros de Llodio desde el año 1966, y estuvo en activo hasta el cierre de la planta en el año 1992. En 2009 Osakidetza diagnosticó la enfermedad y en 2010 el Instituto Nacional de Silicosis (INS) emitió un informe en el que proponía el reconocimiento de la incapacidad absoluta por enfermedad profesional derivada del amianto.
El trabajador "estuvo expuesto de forma continuada a lo largo de los años al amianto" en sus labores de albañil, según el informe de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social de Álava, emitido en agosto de este año. Previamente, según señala CCOO, el Instituto de Seguridad y Salud Laborales (Osalán) había emitido informes concluyentes sobre la utilización continuada de amianto en la factoría de Llodio. Incluso existe una sentencia del juzgado de lo social número 2 de Vitoria que reconoce la enfermedad profesional de otro trabajador de la misma empresa.
El historial de afectados en la antigua Aceros de Llodio puede ser importante, apunta el sindicato. “Sólo desde CCOO contabilizamos más de la decena; algunos ya fallecidos, otros en vías de reconocimiento de la enfermedad y otros afectados, todavía, sin grado de incapacidad”.
Según señala CCOO, “es un hecho verificado que el uso del amianto en Aceros de Llodio fue masiva desde los años 60 hasta los 80. Está meridianamente claro que las obligaciones y medidas de seguridad no fueron las adecuadas, y que los daños a la salud causados siguen saliendo a la luz gracias al trabajo sindical. A pesar de haber cerrado, Aceros de Llodio continúa dejando un legado de afectados después de su desaparición”.