RRHH Press. En España siguen falleciendo cada día dos trabajadores como consecuencia de su trabajo, 13 sufren un accidente grave durante su jornada laboral y 1.550 un accidente leve en el transcurso de su actividad. Igualmente, cada día son víctimas de una enfermedad profesional 42 personas.En este contexto, UGT ha denunciado en su informe de Enfermedades Profesionales, correspondiente al mes de enero de 2011 que en España se sigue produciendo una ‘infradeclaración’ de enfermedades profesionales, ya que en el mes de enero se declararon un total de 837, cifra inferior a la declarada en 2006, fecha en la que se produjo la reforma del cuadro de enfermedades profesionales.
Las estadísticas son, según el sindicato, más alarmantes si se analiza la evolución de las enfermedades profesionales que causan baja, registrándose un 65% menos que hace 5 años, esto es 1.187 enfermedades profesionales menos, mientras que aumenta el número de enfermedades profesionales que no provocan baja, 350 más que en 2006.
Para UGT, las estadísticas demuestran, una vez más, que algo falla. En España siguen falleciendo cada día 2 trabajadores como consecuencia de su trabajo, 13 sufren un accidente grave durante su jornada laboral y 1.550 un accidente leve en el transcurso de su actividad. Igualmente, cada día son víctimas de una enfermedad profesional 42 personas.
Esta tendencia se confirma comparando enero de 2010 con el año anterior: Se declararon 1.303 enfermedades profesionales, 640 con baja (un 12% menos que en 2010, esto es 88 menos) y 663 sin baja (un 3% más que el mismo mes del año anterior, 22 más).
UGT denuncia, además, que el 82% de las enfermedades profesionales están causadas por agentes físicos -especialmente por posturas forzadas y movimientos repetitivos en el trabajo-, y que apenas se declaran las causadas por agentes carcinógenos, como el amianto (solo constan 14 enfermedades provocadas por el amianto, y solo dos de ellas con baja). Asimismo, en 10 años no se ha declarado ninguna enfermedad profesional mortal en España.
Desde la perspectiva de género, el 41% afectan a mujeres, y la enfermedad que tiene mayor incidencia en ellas es el grupo de agentes biológicos (con un 48%), que puede deberse a la presencia mayoritaria de las mujeres en sectores como la sanidad. Por edades, los más afectados son los trabajadores entre 40 y 44 años.
De igual manera, en el informe de UGT se resalta que en España, en enero de 2011, solo se declara como media nacional una enfermedad profesional por cada 11.753 trabajadores (en Navarra, la Comunidad más avanzada, en este sentido, se declara una enfermedad profesional por cada 1.529 trabajadores).
Para corregir estas estadísticas el sindicato propone, entre otras cosas, la inclusión en la futura ley de Salud Pública de un apartado concreto de salud laboral, la creación de Unidades Básicas de Salud, formadas por profesionales que puedan identificar y detectar las patologías profesionales (en este sentido se debe tomar como referencia el ejemplo de Navarra), incluir en el Cuadro de Enfermedades español la lista de Enfermedades Profesionales que aprobó la Organización Internacional del Trabajo, en marzo de 2010, que se tenga en cuenta la realidad productiva actual, para hacer aflorar enfermedades profesionales ocultas y evitar al infradeclaración, que se mejore el sistema de Gestión de las Mutuas, reformando el Reglamento actual, para potenciar una mayor transparencia y eficacia de las mismas. En este sentido, es necesaria una mayor participación de los representantes de los trabajadores, y mayor control de la Administración y los interlocutores sociales en sus órganos de dirección.
Además el sindicato plantea que se impulse el desarrollo la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo, especialmente el objetivo relativo a la Vigilancia de la Salud, y en particular la especialidad de Medicina del Trabajo. También pide UGT que se incluyan en la negociación colectiva cláusulas para mejorar la normativa en materia de prevención de riesgos laborales, intentando paliar las negativas consecuencias de la reforma laboral.
Por último, el sindicato recuerda que el caldo de cultivo de la siniestralidad laboral es la temporalidad, la precariedad, la subcontratación, la falta de formación, la falta de experiencia laboral y, en gran medida, la ausencia de prevención de riesgos laborales en la pequeña y muy pequeña empresa.