RRHH Press. Los resultados de Servicio de Alertas del CEPROSS, presentados ayer por el Ministerio de Trabajo e Inmigración, no solo no contribuyen a mejorar la salud de los trabajadores, sino que institucionalizan el subregistro de las enfermedades profesionales y denuestan la labor de aquellas Comunidades Autónomas que más han trabajado para aflorar este tipo de patologías, según ha señalado hoy CCOO.Para el sindicato, los datos presentados ayer por Trabajo que indicaban que el sistema de alertas de la Seguridad Social CEPROSS había reducido el riesgo de siniestralidad en las empresas un 40,4% en tres años, no son representativos de la realidad de las enfermedades profesionales en España, ya que no tienen en cuenta su principal problema, que no es otro que el subregistro.
Según CCOO, el subregistro tiene su origen en la práctica habitual de las Mutuas de Accidentes de Trabajo de infradeclarar las enfermedades profesionales y relacionadas con el trabajo, considerándolas como enfermedades comunes y derivándolas al sistema público de salud.
El sindicato denuncia que, además, el Servicio de Alertas solo tiene en cuenta las enfermedades profesionales declaradas por las Mutuas en un número muy pequeño de empresas, 131 frente al más de 1 millón existentes en España, por lo que sus datos no son representativos de la realidad y propician la paradoja de que aquellas comunidades autónomas -Navarra, Cataluña y País Vasco- que han puesto en marcha dentro de sus sistemas públicos de salud algún tipo de herramienta para detectar enfermedades profesionales ("sistemas centinela") se ven señaladas en el informe como las que cuentan con un mayor número de empresas que superan los límites de alerta. Sin embargo, las comunidades que menos esfuerzo hacen por aflorar las enfermedades profesionales ocultas aparecen en el informe con los mejores datos de protección de la salud de los trabajadores.
CCOO considera absolutamente ineficaz para la salud de los trabajadores la existencia de una herramienta que ofrece un panorama triunfalista de la situación de las enfermedades profesionales, y alerta del peligro que supondría el diseñar planes de actuación en esta materia a partir de estos datos.