Redacción. Aenor ha entregado hoy los primeros certificados Aenor Conform de Atún de Pesca Responsable (APR) a las conserveras Salica y Garavilla, con sus marcas Campos e Isabel, respectivamente, convirtiéndolas en las primeras compañías a nivel mundial en obtener este reconocimiento.
Con este certificado se controla la trazabilidad completa de la pesca del atún desde su extracción en altamar, la seguridad y salud de los pescadores y la cadena de custodia en el procesado y distribución de las conservas en tierra. De esta manera, se garantiza al consumidor final las mejores prácticas medioambientales y laborales.
La certificación de APR está basada en la Norma UNE 195006 surgida en 2016 como respuesta a la creciente demanda por garantizar una actividad pesquera responsable del atún cubriendo todos los factores que interfieren en la conservación de los recursos naturales y humanos.
Certificación en dos fases
El proceso de certificación comprende dos fases: en la primera se realizaron auditorías tanto en las oficinas de los armadores como en puertos de Costa de Marfil, Seychelles, Ecuador y El Salvador. En ellas se verificaron que sus 47 buques cumplen las mejores prácticas en el control de la actividad de pesca, condiciones sociales y de seguridad en el trabajo y control marítimo y sanitario.
En la segunda se certificó el resto de la cadena de custodia de las empresas de procesado y distribución de las conservas para obtener una trazabilidad completa. Esta certificación de la flota es de carácter internacional, porque se han certificado barcos de siete países además de España: Seychelles, Ecuador, El Salvador, Panamá, Curaçao, Guatemala y Belice.
Las nuevas latas convertirán a los consumidores españoles en los primeros del mundo que podrán adquirir este producto con un certificado que avala que han llevado a cabo las mejores prácticas medioambientales gracias al sello Aenor Conform.
Seguridad laboral
Este sello garantiza el cumplimiento de las condiciones laborales requeridas por la Organización Internacional del Trabajo en su Convenio 188, a bordo de los buques, y avala a distribuidores y consumidores que el atún que comercializan y consumen proveniente de las empresas y barcos certificados, están respaldados por unos exigentes estándares en materia sociolaboral y de seguridad en el mar, por encima de los requisitos legales actuales.