Redacción. El Grupo Ingka, compañía propietaria de cerca de 400 tiendas de IKEA en 32 países, ha anunciado esta semana dos nuevas medidas para ayudar a los trabajadores de sus establecimientos durante la crisis derivada del incremento del coste de la vida, entre ellas la creación de un fondo social de 10 millones de euros a nivel global para ayudar a quienes más lo necesitan, así como duplicar el descuento hasta el 30 % en artículos de la tienda de alimentación sueca y en miles de productos dirigidos al ahorro energético.
El nuevo fondo social de 10 millones de euros tiene como objetivo apoyar a los trabajadores que puedan necesitar una ayuda adicional durante la crisis energética e inflacionista hasta finales del año fiscal.
Cada país del Grupo Ingka ofrecerá su apoyo a un número limitado de trabajadores que puedan necesitar ayuda económica “puntual” para, por ejemplo, pagar la factura de la electricidad o hacer frente a los gastos del hogar.
Por su parte, el descuento del 30 % se aplicará a todas las personas del Grupo Ingka por todo el mundo a la hora de comprar alimentos en las tiendas de alimentación de IKEA y en más de 2.000 productos de decoración del hogar.
Ulrika Biesèrt, people & culture manager del Grupo Ingka, explica que “nos encontramos ante otra realidad provocada por la crisis energética y la inflación. La mayoría no hemos vivido algo así antes, cada día es un aprendizaje nuevo y un recordatorio de que ponemos el bienestar de las personas en el centro de nuestro negocio”.
“Queremos poder ayudar a las personas que trabajan en IKEA durante este tiempo, sin dejar de lado las necesidades de nuestro negocio y siempre guiándonos por nuestros valores”, añade.
Sobre estas ayudas, Tolga Öncü, retail operations manager del Grupo Ingka, destaca que “además de duplicar el descuento en alimentos básicos como albóndigas vegetales, pescado, marisco y patatas en la tienda de alimentación sueca, también nos estamos centrando en productos útiles para ahorrar energía, agua y residuos alimentarios, como grifos, bombillas, colchas y electrodomésticos”.
Estas medidas forman parte de la estrategia global del Grupo Ingka para hacer frente a la crisis energética y al incremento del coste de la vida.