Redacción. Urbaser, compañía global de gestión medioambiental, ha anunciado su traslado a una nueva sede en Madrid, que irá acompañado de una transformación de la cultura corporativa de la organización, convirtiéndose en una oficina libre de papel, sin despachos, con más flexibilidad para los empleados y una mayor optimización de los espacios.
La nueva sede de Urbaser está situada en el Edificio Aqua, en el número 4 de la calle de Agustín de Foxá, una ubicación muy céntrica y cercana a la Plaza de Castilla que, según la compañía, va a favorecer un entorno más productivo y facilitará tanto la conciliación familiar como la flexibilidad de la plantilla.
La nueva oficina deja atrás 1,3 millones de folios utilizados en 2023 para convertirse en un espacio sin papeles, en el marco del compromiso Urbaser con la sostenibilidad del medio ambiente y la economía circular y tras un exhaustivo proceso de digitalización.
Con el apoyo de BICG, consultora especializada en formas de trabajo, Urbaser lleva meses trabajando en este cambio de sede bajo el lema ‘Move 2 Improve’, un proyecto del que han formado parte todos los empleados de la compañía y una filosofía de trabajo que supone un antes y un después, tanto en el espacio de trabajo, como en las propias metodologías de la plantilla, favoreciendo la colaboración y la transparencia.
En este sentido, la nueva sede de Urbaser se caracteriza por la ausencia de despachos, configurándose como un espacio abierto, transparente y facilitador de sinergias entre empleados y equipo directivo.

Fernando Abril-Martorell, CEO de Urbaser, destaca que la compañía está “cambiando la forma de trabajar en busca de más transparencia, más colaboración y más trabajo en equipo”, lo que exige un “concepto de oficina diferente al que teníamos”.
“En BICG hemos encontrado un aliado excelente para continuar nuestro proceso de transformación. Han hecho un trabajo magnífico para trasladar a nuestra nueva oficina el concepto de compañía que somos: agentes de cambio y líderes en soluciones medioambientales. Este nuevo espacio está diseñado para las necesidades actuales de nuestros empleados y será un impulso para el crecimiento de la compañía”, añade Abril-Martorell.
Por su parte, Iñaki Lozano, CEO de BICG, asegura que acompañar a Urbaser en este proceso “ha sido muy enriquecedor, porque el cambio se ha producido en tiempo récord gracias a la implicación de todos los empleados en el proceso”.