Redacción. Ros Roca, multinacional fabricante de equipos para la recogida y gestión de residuos sólidos urbanos e industriale, limpieza viaria y saneamiento urbano perteneciente al grupo neerlandés Terberg, ha inaugurado una nueva planta de producción en Tárrega (Lérida) con una inversión de 25 millones de euros.
En los últimos tres años, esta iniciativa ha generado 200 puestos de trabajo y ha permitido ampliar sus instalaciones hasta los 96.000 m². La factoría está destinada a la fabricación de varias modalidades de equipos de recogida de residuos, con una capacidad total de 2.000 unidades anuales.
El proyecto, que ha contado con el apoyo de la agencia para la competitividad de la empresa (Acció), se ha beneficiado de subvenciones para inversiones de alto impacto en proyectos empresariales.
Ros Roca, originaria de Tárrega, se fusionó en 2016 con el grupo Terberg, lo que supuso la entrada de la compañía neerlandesa en Cataluña. Según ha explicado Pere Petit, responsable de Ros Roca y director de operaciones de la división europea del grupo, la ampliación responde a la necesidad de incrementar la dimensión y la capacidad productiva de forma eficiente.
Parte de la inversión se ha destinado a la adquisición de nueva maquinaria y a la automatización de procesos.
Actualmente, el 70 % de la producción de la planta se dirige a la exportación, con destinos en países europeos como Francia, Polonia, Alemania, Países Bajos y Portugal, y en mercados más lejanos como Malasia, Singapur, Emiratos Árabes y diversas regiones de América Latina.
Ros Roca factura alrededor de 163 millones de euros anuales y cuenta con una plantilla de más de 600 trabajadores. En 2024, la empresa produjo más de 15.000 contenedores y 1.400 cajas recolectoras.