Sede central de Telefónica

Redacción. Telefónica ha obtenido por séptimo año consecutivo la calificación A en el Supplier Engagement Assessment (SEA) de CDP, la organización sin ánimo de lucro que gestiona el sistema mundial de divulgación medioambiental para empresas, ciudades, estados y regiones.

Este reconocimiento sitúa a la teleco española entre las 1.400 empresas que integran la denominada lista A del SEA, de la que forman parte 10 operadoras europeas y 40 telecos a escala mundial, incluyendo la filial brasileña de la compañía.

El SEA de CDP evalúa la gestión sostenible de la cadena de suministro y el compromiso de las empresas con sus proveedores para extender las medidas contra el cambio climático. En el caso de Telefónica, este reconocimiento se inscribe en su estrategia de descarbonización, que va más allá de las operaciones propias y abarca el denominado alcance 3: desde el impacto de la fabricación de los productos que adquiere hasta el uso que los clientes hacen de sus servicios.

La compañía ha reducido un 49 % sus emisiones totales en la última década, incluyendo la cadena de valor. Desde 2015, ha recortado un 91 % sus emisiones operacionales —alcances 1 y 2—, superando el objetivo del 90 % fijado para 2025, y ha disminuido un 34 % las emisiones de alcance 3 desde 2016.

Maya Ormazabal, directora global de sostenibilidad de Telefónica, señala que "la sostenibilidad en la cadena de suministro es un elemento clave para avanzar hacia un modelo económico más eficiente, resiliente y bajo en carbono. Nuestro propósito de ser la mejor vía de acceso de los ciudadanos, las empresas y las administraciones a las tecnologías digitales, nos lleva a impulsar entre nuestros proveedores estándares cada vez más ambiciosos que nos permitan reducir los riesgos de la transición climática y ser más competitivos".

Actualización de su política de sostenibilidad

En 2025, Telefónica actualizó su Política Global de Sostenibilidad en la Cadena de Suministro y Código de Conducta para Proveedores, incorporando los nuevos requisitos regulatorios europeos —entre ellos la CSRD y la futura normativa de debida diligencia— y la gestión basada en el análisis de doble materialidad.

Entre las medidas adoptadas, la compañía exige la adhesión al Código de Conducta al 100 % de sus proveedores desde el inicio de la relación contractual, prioriza la gestión según la contribución a la huella de carbono e impulsa la adopción de objetivos de descarbonización basados en la ciencia (SBTi).

Además, refuerza la colaboración sectorial a través del Carbon Reduction Programme (CRP), puesto en marcha por Telefónica en 2023 en el marco de la iniciativa JAC (Joint Alliance for Corporate Social Responsibility, asociación internacional de operadoras de telecomunicaciones) y en el que participan ya más de una docena de operadores. La integración de criterios ESG —emisiones, energía o circularidad— en los procesos de compra completa este marco de actuación.

El conjunto de estas iniciativas se enmarca en el Plan de Acción Climática de la compañía, cuyo objetivo es alcanzar las cero emisiones netas en 2040. CDP, por su parte, subraya que "el riesgo medioambiental es un riesgo financiero, y sus impactos se están intensificando", lo que otorga mayor relevancia a la implicación de los proveedores en la transición hacia una economía de bajas emisiones.

Telefónica acumula además doce años consecutivos en la lista A de CDP por acción climática.

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