Redacción. Telefónica ha actualizado su Plan de Acción Climática, que define la estrategia, los objetivos y las actuaciones de la compañía para alcanzar las cero emisiones netas en 2040. El documento integra la acción climática en el conjunto de la organización y refuerza el vínculo entre sostenibilidad, competitividad y creación de valor.
Esta edición se basa en objetivos respaldados por la ciencia, incorpora la identificación del impacto económico de los riesgos y oportunidades climáticos y considera la variable clima en las principales decisiones de negocio.
El plan forma parte de la estrategia de sostenibilidad de Telefónica, con el fin de contribuir a su propósito y convertirse en la mejor vía de acceso de los ciudadanos, las empresas y las administraciones a las tecnologías digitales. Al mismo tiempo, busca impulsar el potencial de la digitalización para acelerar la transición hacia una economía más eficiente, resiliente y baja en carbono.
Una reducción del 92,8 % en las emisiones de alcance 1 y 2 desde 2015
La actualización llega tras varios avances en descarbonización. En 2025, la compañía redujo un 92,8 % sus emisiones de alcance 1 y 2 respecto a 2015 y compensó el 100 % de estas emisiones en España, Alemania y Brasil mediante la retirada de 48.395 créditos de carbono procedentes de proyectos de absorción y reducción de CO₂ basados en la naturaleza. Por otro lado, sus emisiones de alcance 3 disminuyeron un 28,2 % respecto a 2016.
"La acción climática forma parte de la estrategia y de la gestión diaria de Telefónica. Este plan convierte nuestros compromisos en actuaciones concretas que implican a toda la organización y reflejan una gestión climática cada vez más ambiciosa, rigurosa y eficaz, basada en la ciencia, la medición y la rendición de cuentas. La sostenibilidad no es un elemento adicional al negocio, sino una forma de gestionarlo y de generar valor", afirma Maya Ormazabal, directora global de sostenibilidad de Telefónica.
Seis ámbitos de actuación
El nuevo plan determina seis ámbitos de actuación: operaciones, adaptación climática, cadena de valor, actividad comercial, gestión económica y gobernanza.
Este enfoque combina la reducción de emisiones propias mediante redes más eficientes y el uso de electricidad 100 % renovable en sus principales mercados; el fortalecimiento de la resiliencia de las infraestructuras; la colaboración con proveedores para acelerar la descarbonización de la cadena de suministro; y el desarrollo de soluciones digitales que ayudan a empresas y administraciones públicas a reducir su huella ambiental.
En 2025, las eficiencias generadas por los servicios Eco Smart y de conectividad permitieron evitar 19,2 millones de toneladas de CO₂ entre clientes de España, Alemania y Brasil.
La dimensión climática también se incorpora a las decisiones financieras y de inversión mediante herramientas como la financiación sostenible, el análisis de riesgos y oportunidades climáticos o el precio interno del carbono. A cierre de 2025, la financiación sostenible representaba el 40,7 % de la financiación total del grupo.
Por último, el plan contiene un análisis de riesgos y oportunidades climáticos que abarca más de 100.000 activos físicos. Según la evaluación realizada por la compañía, las oportunidades asociadas a la transición climática presentan un potencial económico casi tres veces superior a los costes derivados de los principales riesgos identificados.