EP. El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, ha defendido el trabajo realizado por los funcionarios de los servicios públicos de empleo (antiguo INEM) durante los años de la crisis, en los que el número de parados ha pasado de 1,5 millones a 4,5 millones. "Sería injusto no reconocer el gran esfuerzo y la presión que han tenido los funcionarios de los servicios públicos de empleo", ha dicho.Corbacho respondía así al ser preguntado por las declaraciones que hizo ayer el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en las que reconocía que los parados "no tienen la suficiente atención" y que se puede "hacer mucho más", tarea de la que se encargará el próximo ministro de Trabajo.
El todavía titular de esta cartera, que ha admitido que su sustituto va a tener "mucho trabajo", ha manifestado que le "parece bien" que Zapatero quiera hacer cambios en el Ministerio, pero acto seguido ha señalado que "se debe hablar con propiedad de algunas cosas".
"Cuando llegué al Ministerio de Trabajo las personas perceptoras del desempleo eran 1,5 millones, ahora estamos atendiendo a tres millones. Cuando llegué, el tiempo de reconocimiento de la prestación era de 25 días, ahora es de entre dos y tres días. Yo quiero poner en valor el gran trabajo que están haciendo los funcionarios de los servicios públicos de empleo, tanto del estatal como de las comunidades", ha subrayado Corbacho en declaraciones a TVE.
A partir de ahí, el ministro ha admitido que hay que hacer más cosas, pero ha precisado que, para ello, los servicios públicos de empleo necesitan más recursos económicos y medios humanos. "Espero que en el trámite presupuestario se incrementen las partidas para políticas activas y para formación", ha dicho Corbacho, que ha deseado suerte a su sustituto.