Recursos Humanos RRHH Press. El currículum ciego, aquel que no incluye el nombre del candidato ni su fecha de nacimiento, representa, según INESEM Business School, una apuesta por la igualdad en los procesos de selección.
Según María de la Cruz Domínguez, profesora del Departamento Jurídico de esta escuela de negocios, con el uso del currículum ciego se promueve la no discriminación de los candidatos al puesto de trabajo, al ser un documento de información totalmente neutro que se centra en la experiencia y la formación de la persona.
El curriculum ciego se sitúa, según Domínguez, como la modalidad más garantista del artículo 14 de la Constitución Española. Evitando que el reclutador conozca el nombre de la persona, le será imposible discriminar por razón de sexo. De la misma manera, evitando informar acerca de la fecha de nacimiento, la persona no podrá ser discriminada por su edad.
Así mismo, al no incluirse en el documento ‘ciego’ una fotografía los candidatos, se evitaría, además de una posible discriminación por razón de sexo o edad, un rechazo por motivos raciales.
Según señala la experta de INESEM, esta modalidad de curriculum se está extendiendo cada vez más por toda Europa, teniendo gran acogida en países como Reino Unido. Por tierras anglosajonas no solo se apuesta por evitar los datos referentes a la edad o el sexo, sino que, además, se promueve que no se revele información acerca de dónde la persona ha cursado sus estudios universitarios. Se pretende no caer en tópicos ni en concepciones elitistas de las universidades inglesas.
Para un reclutador o gestor de Recursos Humanos es interesante promover este tipo de iniciativas, no solo de cara a mejorar la imagen de su empresa, garantizando la no discriminación, sino evitando la fuga de talento por prejuicios.
Acompañando al curriculum ciego nacen iniciativas que complementan este tipo de proceso de selección. La contratación ideal pasaría por un curriculum ciego acompañado de un ensayo que el candidato habría de defender y, además, enfrentarse a una dinámica de grupo donde no exponga sus habilidades, sino que las demuestre.
María de la Cruz Domínguez concluye su defensa del currículum ciego afirmando que, con su uso, no solo se fomentaría la igualdad en la contratación, sino, además, una mayor pluralidad en los ambientes de trabajo.
RRHHpress