Recursos Humanos RRHH Press. El Consejo de Ministros ha aprobado un Real Decreto Ley para la reforma urgente del sistema de Formación Profesional para el empleo en el ámbito laboral.
Según el Ejecutivo, esta transformación del sistema de Formación Profesional para el empleo permitirá, en un contexto de recuperación económica, contribuir a la competitividad empresarial y mejorar la empleabilidad y promoción profesional de los trabajadores.
En este sentido, el Gobierno señala que esta reforma pretende “ahondar en la nueva cultura del empleo en la que nuestro país está inmersa, garantizando el derecho a la formación permanente introducido en la reforma laboral de 2012”.
La reforma ha sido fruto de un amplio proceso de diálogo y participación con los agentes sociales que comenzó en el Acuerdo de propuestas para la negociación tripartita para fortalecer el crecimiento económico y el empleo, del 29 de julio de 2014, firmado por el presidente del Gobierno y los interlocutores sociales (CCOO, UGT, CEOE y CEPYME). En este acuerdo se puso de manifiesto el papel prioritario de la formación en el contexto de recuperación pero, también, la necesidad de culminar la transformación del sistema.
Cinco objetivos estratégicos y doce claves
El nuevo modelo de Formación Profesional para el empleo cuenta con cinco objetivos estratégicos: favorecer la creación de empleo estable y de calidad, contribuir a la competitividad empresarial, garantizar el derecho a la formación laboral, especialmente de los más vulnerables, ofrecer garantías de empleabilidad y promoción profesional de los trabajadores y consolidar en el sistema productivo una cultura de la formación.
Para conseguir estos objetivos, Gobierno, comunidades autónomas y agentes sociales colaborarán en la prospección, planificación y programación de la actividad formativa. Se pretende con ello conseguir un nuevo enfoque que sitúe a las empresas y a los trabajadores en el centro del sistema, buscando más eficacia, coordinación y transparencia.
Con este nuevo enfoque las doce claves de la reforma que vienen a corregir las debilidades detectadas son las siguientes:
- El nuevo modelo será de aplicación a todas las Administraciones públicas, en todo el territorio nacional, respetando el marco competencial y necesidades del tejido productivo de cada comunidad autónoma.
- Protagonismo de agentes sociales, asociaciones de autónomos y de la economía social, en materia de gobernanza.
- Se desarrollará un sistema eficiente de observación y prospección del mercado de trabajo en el que participarán todos los actores que puedan aportar su conocimiento al sistema.
- Se realizará una planificación estratégica plurianual con el objetivo de diseñar una formación coherente con las necesidades, actuales y futuras, del tejido productivo y de los trabajadores.
- Se implantará una cuenta-formación que acompañará al trabajador a lo largo de su carrera profesional, con el objetivo de acreditar su historial formativo y de orientar la oferta formativa al incremento de su empleabilidad.
- La teleformación será un instrumento que dotará al sistema de mayor eficacia y flexibilidad, permitiéndo superar las limitaciones del calendario formativo condicionado por la tramitación administrativa.
- La empresa contará con la máxima flexibilidad en la gestión de la formación, tanto con medios internos como a través de terceros acreditados para impartir la misma.
- La gestión de la oferta de formación se realizará en régimen de concurrencia competitiva, y solo entre las entidades que impartan la formación conforme a los requisitos establecidos de registro y/o de acreditación. En relación con la formación para desempleados, se pondrá en marcha el "cheque-formación" para que pueda ser el desempleado quien elija la entidad de la que recibe formación.
- Apuesta por la evaluación permanente de la calidad y el impacto real de la formación en términos de mejora en el desempeño en el puesto de trabajo, inserción y mantenimiento del empleo y mejora de la competitividad de las empresas.
- Tolerancia cero contra el fraude mediante la creación de una Unidad Especial, dentro de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, para el control de las actividades de formación con capacidad efectiva de sanción por irregularidades.
- Nuevo régimen sancionador para los infractores, que incluye no volver a trabajar para la Administración pública en el ámbito de la formación durante cinco años.
- Sistema integrado de información que garantice la trazabilidad de las acciones formativas y la comparabilidad, la coherencia y la actualización permanente de toda la información sobre la formación profesional para el empleo.
Por último, el nuevo modelo de Formación Profesionales excluye a organizaciones empresariales y sindicales de la gestión directa de la formación, aunque seguirán estando presentes y siendo determinantes en la planificación estratégica de la misma.
Acceda al documento explicativo de la Reforma del Sistema de Formación Profesional para el Empleo en el ámbito laboral
RRHHpress.com