Recursos Humanos RRHH Press. Un estudio realizado en Cataluña, en el que han participado empresas y centros educativos de la región, ha puesto de relieve las barreras que inciden negativamente en la empleabilidad de los jóvenes, según ha informado la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB).
Según los encuestados, estas barreras son, principalmente, la debilidad de la demanda (55%), las dificultades de financiación o tesorería (47,1%), la falta de motivación de los candidatos (28,2%), la regulación laboral vigente (25,1%) y la falta de experiencia de los jóvenes (20,7%) y de candidatos cualificados (15%).
El estudio, denominado 'Impacto de la orientación profesional de los jóvenes en el desarrollo de competencias para acceder al mercado laboral y transformarlo', forma parte de una investigación que pretende mejorar el desarrollo competencial de los jóvenes de 16 a 25 años para facilitar su inserción laboral.
Se trata de una investigación del programa de excelencia RecerCaixa, impulsado por la Obra Social ”la Caixa” en colaboración con la Asociación Catalana de Universidades Públicas (ACUP), que recoge las valoraciones de 850 empresas y 480 centros educativos de la comunidad autónoma.
A las barreras antes mencionadas se añaden otros factores señalados por los expertos, como las políticas socioeconómicas vigentes, la crisis y el actual modelo económico, los estereotipos y la discriminación, las desigualdades sociales, un sistema educativo sometido a numerosos cambios legislativos y en desajuste con el mercado laboral y una orientación profesional con carencias, más académica y poco atenta a la transición colegio-trabajo.
Competencias a mejorar
Para reducir estas barreras y capacitar a los jóvenes tanto para encontrar un sitio en el mercado laboral como para transformar este mercado hacia un modelo productivo más justo socialmente, los investigadores identifican 20 competencias que fomentar y trabajar, tanto por parte del alumnado como de los educadores: el análisis crítico, la autoexigencia, la autogestión social, la autonomía y la auto-organización, la comprensión y el respeto a la diversidad, la capacidad de hablar en público, el emprendimiento, la resiliencia, la iniciativa y el liderazgo, el diálogo y la escucha activa, el uso de canales y de recursos para la protección de los derechos humanos y laborales, la gestión de conflictos y de emociones, la empatía, el uso de las TIC y las redes sociales, la creatividad y la innovación.
Sin embargo, muchas de estas competencias 'transformadoras' no están en la lista de las que valoran las empresas, que siguen dando prioridad a las competencias sociales reproductivas de optimización del trabajo asignado, como el cuidado en la ejecución de las tareas (79,3% de los entrevistados), la disposición para aprender (67,6%) y la orientación al cliente (63,7%), con dos excepciones: la capacidad para trabajar en equipo (67%) y para asumir y aceptar responsabilidades (54,8%).
Además, en los procesos de selección de las empresas pesan más las habilidades adquiridas, la personalidad del candidato y su conocimiento del sector donde opera la empresa que su formación, la titulación o el expediente académico. De hecho, un 42,3% de los entrevistados afirma que los jóvenes de 16 a 25 años que han querido acceder a un empleo en su empresa “no tenían un buen conocimiento de las competencias requeridas para desarrollarlo”.
Los datos recogidos en la encuesta a más de 480 responsables de centros educativos revelan que la responsabilidad de ofrecer orientación a los jóvenes recae principalmente en los tutores (85,7% de los casos), seguidos del orientador (65,5%).
Los objetivos que más se trabajan en los centros educativos son mejorar la elección de estudios e itinerarios (el 63,6 % lo trabajan totalmente) y contribuir al éxito académico del alumnado (51,4 %). En cambio, los aspectos vinculados al acceso y la transformación del mercado laboral se incorporan con menor intensidad (16,8 % y 3,1 %, respectivamente).
Propuestas de acción y competencias para mejorar la empleabilidad de los jóvenes
Para transformar esta situación y mejorar las competencias de los jóvenes, las empresas proponen incidir en los conocimientos prácticos (62,4%), incentivar los convenios entre las empresas y los centros de formación (58,1%), profundizar en los valores del trabajo y el emprendimiento (46,8%), ofrecer más apoyo para planificar el itinerario profesional (26,1%) y mejorar la orientación profesional (26,1%).
Para mejorar las competencias de los jóvenes, los centros educativos destacan la necesidad de incentivar los convenios empresa-centro (61,3%), profundizar en los valores del trabajo y el emprendimiento (53,8%), incidir en los conocimientos prácticos (53%), facilitar asesoramiento y orientación para construir un proyecto profesional de futuro (49,3%) y prestar un mayor apoyo para planificar y finalizar su itinerario de formación (44,5%).
Así mismo, con el fin de trabajar el acceso al mercado laboral con los jóvenes, los centros echan de menos, principalmente, visitas o charlas del mundo empresarial, más coordinación y relación con empresas, bolsas de trabajo activas, más contacto con los servicios locales de empleo, información sobre el mercado de trabajo y asesoramiento, formación o material para trabajar ese aspecto desde el centro.
En relación con las herramientas y los recursos para ayudar a transformar el mercado de trabajo, lo que más echan de menos es formación del profesorado, contacto y colaboración con diferentes instituciones y profesionales externos y disponer de un banco de recursos para incorporar esta perspectiva en las actividades del centro.
Guías digitales
A partir de la investigación, los autores han creado dos guías de orientación en formato digital dirigidas, por un lado, a los profesionales que desarrollan tareas de orientación profesional en los centros educativos de Cataluña (tutores, orientadores y profesorado de los centros de enseñanza de educación secundaria obligatoria, de formación profesional, bachillerato y formación de personas adultas) y sus estudiantes, y, por otro lado, una guía dirigida a los técnicos y los profesionales de los servicios locales de juventud, empleo y educación de entidades sin ánimo de lucro o de organizaciones públicas y privadas, así como a los jóvenes de 16 a 25 años que participan en dichas entidades.
Las guías contienen un conjunto de actividades que trabajan el desarrollo de las competencias para el acceso y para la transformación del mercado laboral.
La primera guía presenta las actividades clasificadas en formato de ficha, que se pueden llevar a cabo como parte de diferentes materias o áreas curriculares si es necesario, y se pueden aplicar en diferentes modalidades, integradas en el currículo como actividades extraescolares, con la familia o en el entorno. En cada caso se detalla el objetivo de la actividad, las competencias que se trabajan, las barreras que se identifican, la duración, la tipología de centro a que se dirige (ESO, FP, bachillerato o CFA) y cómo evaluarla.
La segunda guía va dirigida a aquellos jóvenes y profesionales que trabajan en un contexto no formal o informal y que no están inmersos en procesos formativos o que quieran orientarse. En conjunto suman ya una cincuentena de propuestas prácticas.
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