RRHH Press. La escucha, las emociones y la estrategia son algunos de los pilares básicos de una comunicación más sostenible, eficaz y perdurable en el tiempo, según Ángela Díaz, Pablo Burgué y Pilar Pato, profesores de Evaluación Competencial de IDE-CESEM y autores del libro “Comunicación sostenible”, publicado por Lid Editorial, quienes desarrollaron esta semana en la sede de Instituto de Directivos de Empresa el Taller “Comunicación sostenible: el arte de comunicar con eficacia”.Ángela Díaz destacó la importancia de lanzar mensajes que sean “creíbles, ilusionantes y pragmáticos”, y resaltó que un buen comunicador siempre es capaz de “poner el escenario a su favor”.
Pilar Pato, por su parte, afirmó que “las personas somos corazón y cabeza en el mismo kit”, e hizo especial hincapié en la necesidad de contar con una estrategia, ya que las habilidades sociales y relacionales nos proporcionan recursos, pero si no existe una planificación previa y una previsualización, es más que posible que nos falle la puesta en escena.
“La estrategia no es un corsé”, afirmó Pato, “es una guía que me ayuda a visualizar lo que va a ocurrir”.
Asimismo destacó la importancia de dejarse fluir y asumir que la perfección está “en ser capaces de construir algo con el otro”.
Buscar la mejor estrategia
El gran reto que todos tenemos por delante a la hora de comunicar es localizar cuál es la estrategia que mejor nos favorece a cada uno, conectar con los intereses del que me escucha y ser lo suficientemente flexibles como para escuchar a mi audiencia y darle lo que quiere, destacaban Pilar Pato y Pablo Burgué, quien añadió que “tanto en el ámbito político como en el de la Alta Dirección el 95% es estrategia”.
Esther Álvarez, Directora de Estudios y Calidad de IDE-CESEM consideró que quizá el gran problema, así como el gran reto al que se enfrentan nuestros políticos, es que “dentro de su estrategia no están tomando en serio a las personas a las que dirigen sus mensajes, y de ahí su pérdida de credibilidad ante la ciudadanía”.
Respecto a ello, Burgué añadió que cuando uno trabaja en un determinado tipo de escenario y asume las reglas del juego, tendrá que asumir también los ‘contras’.