agettRRHH Press. Tan sólo un 17,1% de las personas desempleadas en España había recibido algún tipo de formación hasta el primer trimestre de 2010, a pesar de que este porcentaje se incrementó en 3,2 puntos desde el tercer trimestre de 2009, en el que se situó en el 13,2%.

En valor absoluto, este 17,1% significa que hay un total de 788.200 desempleados que cursan algún tipo de formación en el primer trimestre de 2010, ya sea reglada o no. En concreto, el 31,7% de los que cursan alguna clase de formación lo hace del tipo que se denomina “reglada”, homologada por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, frente al 64,5% de la clasificada como “no reglada”. Esto implica un incremento del 160% desde que comenzó la crisis (tercer trimestre de 2007), lo que supone un total de 485.000 personas más.

“Lo óptimo, sería que el 100% de los desempleados recibiese algún tipo de formación y en especial, aquellos que llevan más de 12 meses en esta situación. Esta formación no debe ser genérica, sino enfocada a un puesto de trabajo concreto y que le proporcionase al desempleado las herramientas necesarias para poder incorporarse de manera inmediata a un puesto de trabajo”, indica Francisco Aranda, presidente de la Asociación de Grandes Empresas de Trabajo Temporal (AGETT).

Más formación, menor paro

Según AGETT, un hecho que resalta la importancia de la formación es que aquellos trabajadores con unos niveles de formación elevados son los que menos están sufriendo las consecuencias de la crisis. Prueba de esto, es que las personas con baja cualificación (sin estudios y con educación primaria) son los que más han visto crecer su número de parados, mientras los desempleados con formación universitaria superior (incluidos con título de doctorado) y los que poseen un título de formación profesional superior, son los que han sufrido un menor incremento durante a la crisis.

“Desde nuestra asociación se llevan a cabo programas de formación de ciclo corto, tanto para desempleados como para trabajadores en activo, con el fin de poder anticiparnos a las posibles demandas del mercado. Esto es lo que denominamos ‘Plan de Formación “a la carta” ’, adaptado a las necesidades reales de los trabajadores de los diversos sectores productivos donde operan nuestras ETTs. Desde nuestra asociación, consideramos que ésta es la mejor manera de insertar a los trabajadores en un mercado laboral cada vez más cambiante”, añade Aranda.

Concienciar de la importancia de la formación

Francisco Aranda concluye que “es necesario concienciar a la sociedad sobre la importancia estratégica de la formación para soportar mejor los embates de la crisis. Es cierto, que los desempleados que optan por aumentar su empleabilidad, vía formación, han aumentado notablemente en los últimos meses, pero aún es preocupante que apenas superen el 17%. En la actualidad, deberíamos aunar fuerzas para conseguir aumentar este porcentaje y acercarlo, lo máximo posible, a la totalidad de los desempleados. Ésta es la mayor seguridad que podemos tener en nuestro mercado laboral para perpetuar, así, el empleo”.

 

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