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Redacción. Transformación digital no es solo que los sistemas y procesos sean digitales. Es también la manera en que funciona una empresa para que pueda alcanzar agilidad organizativa a escala y tener éxito en un mundo en el que la tecnología y los modelos de negocio evolucionan continuamente.

La agilidad es fundamental para todas las empresas, no solo a nivel de estructura, sino también en la forma en que interactúan con sus trabajadores. Por ello, la trayectoria laboral tradicional está ajustándose a esta realidad. Los empleados deben reinventarse continuamente, aprender nuevas habilidades y adaptarse rápidamente al cambio. En otras palabras, la agilidad organizacional requiere que los empleados sean igualmente ágiles.

En este entorno empresarial cambiante, ¿qué se debe hacer para abordar el desarrollo profesional y las necesidades de aprendizaje de los trabajadores para mantenerlos comprometidos, motivados y listos para enfrentarse a nuevos desafíos?

Workday, especialista en aplicaciones cloud de finanzas y RRHH, ha apuntado seis maneras de retener el talento y fidelizar a los empleados, aplicables en todo tipo de organizaciones:

Enfocarse en progresión laboral, no en promoción.

La idea de ocupar el mismo puesto durante mucho tiempo está desactualizada. Ahora las empresas deben proporcionar a los trabajadores un entorno que favorezca la movilidad interna, ayudándoles a adquirir nuevas habilidades y ofreciéndoles información sobre otros roles relevantes que podrían suponer una buena progresión para ellos.

Con la tecnología y los sistemas de Recursos Humanos innovando a un ritmo vertiginoso, también se está obteniendo más información sobre el desempeño individual. Al aprovechar estos datos se puede identificar a los mejores empleados desde el principio, entender dónde reside su éxito y usar ese conocimiento para mejorar las trayectorias profesionales personalizadas.

La importancia de un buen rendimiento

A medida que las compañías buscan atraer y retener al mejor talento, también deben mejorar la gestión del rendimiento de los equipos. Para ello, las organizaciones invierten cada vez más es formación, coaching, gestión de objetivos y cultura empresarial. Se esfuerzan así por evaluar e incentivar un buen rendimiento alineado con los resultados de negocio futuros, la colaboración de equipos y el desarrollo profesional.

Ofrecer y estimular el aprendizaje en el puesto de trabajo

Encontrar y retener el talento es un gran desafío, y añadir iniciativas de aprendizaje puede actuar como un catalizador para aumentar el compromiso de los empleados con la empresa.

Las organizaciones lo saben, y como empleadores están adoptando esta filosofía como parte de su cultura empresarial. El aprendizaje y la formación continua ya no es solo algo que se valora de manera positiva, sino que se ha convertido en un deber.

Desarrollar estrategias de reciclaje

La innovación constante trae consigo el cambio constante en las habilidades requeridas. Conforme las nuevas tecnologías continúan apareciendo y cambian los roles en el lugar de trabajo, las empresas deben mantenerse al día con las necesidades de su plantilla y con las tecnologías emergentes para seguir desarrollando su negocio.

Si las organizaciones pueden predecir las nuevas habilidades que se necesitarán para cumplir los objetivos, el desarrollo de un programa de capacitación específico puede proporcionar a los empleados actuales las habilidades necesarias para desempeñar el cambio en su rol y futuros puestos de trabajo.

Incorporar career sprints en el desarrollo del empleado.

Los career sprints, basados en la metodología de desarrollo agile que se utiliza en el desarrollo de software, ayudan a los empleados a colaborar mejor con equipos multifuncionales, a organizarse mejor y a querer adquirir nuevas herramientas a un ritmo que se adapte a su forma de trabajar.

El objetivo de estos programas es capacitar a los trabajadores para que tengan claro lo que quieren de sus carreras y de la organización, y lo persigan.

Formar directivos fuertes y futuros líderes

Si bien algunas personas nacen con confianza natural, la mayoría de los grandes líderes llega a crecer con la ayuda de la experiencia, la formación y el apoyo. ¿Pero qué sucede cuando los que están preparados para asumir roles de liderazgo carecen de las habilidades críticas necesarias para liderar?

Las organizaciones deben incorporar oportunidades de capacitación y desarrollo profesional en el tejido de la cultura de la empresa. Al proporcionar un programa estructurado al inicio de sus carreras, la compañía se asegura de que los empleados obtengan una ventaja en el desarrollo de sus habilidades de liderazgo.

Los programas de rotación, por ejemplo, brindan a los empleados la oportunidad de experimentar diferentes roles dentro de la empresa y obtener una mejor comprensión de lo que una carrera en esa área requeriría.

“El mundo está cambiando, y para que las empresas tengan éxito, debemos fomentar las prácticas y los procesos que alientan a la plantilla a mejorar. Tanto si esto significa implementar métodos de aprendizaje continuo, buscar nuevas formas de encontrar talento o dar con fórmulas innovadoras para hacer crecer a los trabajadores con los que ya se cuenta en los equipos, es el momento de replantearnos a qué denominamos desarrollo de carrera en plena era de la transformación digital y cuál es la manera más óptima de lograrlo para retener el talento y fidelizar a los empleados”, afirma Javier Moreira, vicepresidente de ventas internacionales de Workday.

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