RRHH Press. El Grupo Consultivo de Reflexión sobre Políticas Públicas, integrado por Juan Manuel Eguiagaray, Rafael Doménech, José María Fidalgo, José Luis Leal Maldonado, Víctor Pérez Díaz y Felipe Serrano, ha elaborado un nuevo dictamen en relación con el sistema de pensiones, la reforma del mismo que se está tramitando y aportando propuestas para mejorar su sostenibilidad.Este grupo de expertos considera que la reforma del sistema de pensiones que se está tramitando en la actualidad va claramente en la buena dirección, pero no será suficiente para resolver los retos, carencias y limitaciones del actual sistema.
El Grupo ha advertido de que, una vez aprobada, y tal y como ya prevé la propia reforma, será de nuevo necesario introducir más cambios para asegurar su sostenibilidad, aumentar la transparencia y flexibilidad del sistema y reducir su complejidad, porque se están agotando las posibilidades de reforma de los cambios paramétricos (años computables para el cálculo de la pensión, edad de jubilación…).
Desligar la relación entre prestación y años cotizados
El Grupo considera que se debe ir más allá de acuerdo a la demografía y al cambio de patrón en el mercado laboral, que exige un modelo más flexible porque las carreras profesionales son más heterogéneas. En el Dictamen afirma que es necesario desligar la relación entre prestación y años cotizados, para avanzar hacia un modelo sencillo mediante el cual la prestación debería de ser en relación directa a la aportación realizada mediante cotizaciones por cada trabajador.
La propuesta consiste, como ya se ha hecho en otros países como Suecia, Polonia e Italia, en la creación de cuentas personales, una cuenta virtual porque el sistema debe seguir siendo de reparto como el actual (las cotizaciones de este mes pagan las pensiones del siguiente). El cambio reside en que a partir del momento de aplicación de las cuentas personales, la pensión a recibir pasa a estar en relación directa con el valor de dicha cotización acumulada. Es decir, la pensión de cada trabajador será el resultado de recibir como jubilado todo lo que aportó al sistema a lo largo de la vida laboral, actualizado en función del PIB, dividido entre los años de esperanza de vida que actuarialmente le queden desde que se jubile.
Beneficios de la propuesta
Esta fórmula aportaría, según los expertos, equilibrio y sostenibilidad al sistema de pensiones, la posibilidad de que cada trabajador pueda conocer en cada momento cuál es su aportación acumulada y, en función de su esperanza de vida, cuál sería su escenario de pensión en función de cuando decida jubilarse, y, por último, mayor transparencia para adoptar mejores decisiones de ahorro y de gasto a lo largo de la vida laboral, pensando en el complemento a la jubilación pública.