RRHH Press. La Unión Sindical Obrera rechaza las nuevas medidas aprobadas por el Gobierno por considerar que no solucionaran el drama del desempleo, ni facilitarán la contratación de jóvenes, ya que una buena parte de los mismos no tiene problemas de cualificación, y los que no la tienen no la van a obtener con esta medida. Por ello, la USO pide a los grupos parlamentarios que no convaliden este nuevo Real Decreto, y les recuerda que la abstención es un apoyo implícito a estas medidas.Esta nueva reforma solo traerá consigo un incremento de la temporalidad -seguiremos batiendo records en Europa- y más pobreza, ya que quién podrá vivir, o acceder a un crédito, con un contrato temporal y con el 75% del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), 481 euros, que será la retribución del contrato de formación.
La medida de prorrogar casi al infinito el encadenamiento de contratos temporales solo busca un efecto estadístico de prorrogar unos meses más los contratos realizados en la temporada estival, y, por tanto, presentarse con mejores resultados a los próximos comicios.
Para la USO, cualquier reforma de la estructura de nuestro mercado laboral tiene que pivotar sobre la calidad y la estabilidad del empleo, y ello implica reducir las altas tasas de temporalidad y de rotación. Más contrataciones temporales no implican más puestos de trabajo, sino un mayor gasto en prestaciones sociales al finalizar los mismos.
Con las medidas aprobadas hoy seguiremos asistiendo a un uso abusivo, y con frecuencia inadecuado, de la gran variedad de contratos temporales existentes, sin ajustarse realmente al principio de causalidad de los mismos. Ello pone de manifiesto la debilidad estructural de nuestro mercado laboral, que ante la crisis económica solo responde destruyendo empleo.
Esta acción del Gobierno aprobada hoy contradice la justificación de la reforma laboral que realizó este mismo Ejecutivo, acabar con la dualidad de nuestro mercado laboral, favoreciendo el empleo estable. Hoy este mismo Gobierno ha lanzado un torpedo contra la línea de flotación de su reforma.
La modificación del contrato de formación para extenderlo hasta los 30 años es un brindis al sol, ya que los desempleados que ya han trabajado con anterioridad podrán acreditar una cualificación profesional o certificado de profesionalidad, haciendo inviable su contratación bajo esta modalidad. Solo serviría a los jóvenes que acaban sus estudios sin el Graduado en Secundaria o sin certificado de profesionalidad; para ellos lo mejor sería cualificarlos antes, y después contratarlos, y no al revés, aquí el sistema educativo tendría mucho que hacer. Por tanto no es necesaria su extensión hasta los 30 años.
Por último, con respecto a la prórroga de la ayuda a los parados que han consumido su prestación, bienvenido sea, pues es una auténtica necesidad, ya que en la actualidad estamos hablando de un colectivo que ronda los 1,8 millones de personas. La USO apuesta por abandonar la creación de programas especiales y temporales para este colectivo y generalizar el instrumento más adecuado para ellos que es la Renta Activa de Inserción.
Recursos Humanos Press