ruralRecursos Humanos RRHH Press – Según la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), la pequeña oferta de turismo rural ha venido resistiendo hasta ahora la crisis a base de ajustar precios y reducir gastos, pero este verano “no solo ha visto los dientes al lobo, sino que además ha sufrido sus dentelladas, y numerosos alojamientos se van a ver abocados al cese de la actividad”.

Para UPTA, “es difícil competir en un mercado de crisis económica en el que conviven de igual manera la oferta legal -15.500 alojamientos según el INE- y regulada al amparo de 17 normativas diferentes, junto con la oferta ilegal a la que nadie pide cuentas y cuyo censo puede suponer otros tantos alojamientos”.

Las reservas de última hora han aliviado una temporada difícil e irregular, pero las estancias cortas y la demanda de precios muy ajustados, unido a un mayor número de cancelaciones, han mermado el resultado económico.

Este es el balance de la temporada estival que realiza la Asociación de Profesionales de Turismo Rural (Autural-UPTA), colectivo de ámbito estatal que agrupa a las principales asociaciones del sector de profesionales y autónomos del turismo rural.

“Necesitamos una regulación del turismo rural a nivel estatal, una clasificación pública de los diferentes tipos de alojamientos. También hace falta una fiscalidad que contemple el hecho de que nuestra actividad económica ayuda a la supervivencia del medio rural. En muchos lugares somos la única actividad que puede ser apoyada para crear riqueza”, afirma Francisco Parra, presidente de Autural-UPTA.

Los próximos meses serán peores

Por su parte, Rafael Pintado, gerente de Ruralgest, empresa de referencia en el mercado de ventas online en turismo rural, afirma que el verano ha sido malo, y los meses que siguen van a ser peores. “La caída del volumen de negocio supera el 10%, y solo salvan la temporada y pueden afrontar la situación aquellas comunidades autónomas y asociaciones que tienen sistema de reservas, con atención personalizada al viajero y disponibilidad actualizada”.

En Castilla La Mancha, el presidente de Fecamtur, federación de alojamientos rurales de esa comunidad autónoma, Juan Carlos Tebar, resume la temporada asegurando que “ha sido mala en general”, teniendo pocas perspectivas de que mejore si las administraciones no apoyan la promoción y la comercialización del turismo rural. “Hay que aguantar a toda costa”, explica Tebar, “pero el esfuerzo tenemos que hacerlo entre todos, mejorando especialmente la participación en eventos feriales y actos de promoción interesantes para los empresarios, no solo para las instituciones, y reduciendo gastos en la medida de lo posible”.

Trabajar más y bajar precios

En Cantabria, la asociación de turismo rural presidida por Jesús Blanco hace balance resumiendo que mantienen el tipo a costa de trabajar más y a la vez bajar los precios, “por lo tanto, la rentabilidad está cayendo y el sector, en general, se resiente, pero quizá sea positivo si sabemos adaptarnos”.

En Cataluña, Turismo Rural de Girona ha cerrado una temporada que, según explica Magda Caparrós, gerente de esta asociación, en julio han acusado un descenso importante de actividad respecto a 2010, “debido principalmente al mal tiempo, pero, sin embargo, en agosto las cifras han sido buenas, con una media de ocupación entorno al 85%”. Fuera de estas fechas, el resto del año se nota la crisis en el descenso de viajeros que hacen escapadas. Como dato positivo destacan el aumento de viajeros extranjeros.

En Aragón, la Asociación Turismo Verde cierra una temporada en la que las ventas generales han acusado un ligero descenso, mientras que las realizadas a través de la Central de Reservas de Turismoverde-Autural se han visto incrementadas en un 11,5%. “El viajero que decide salir en el último momento no tiene tiempo para estar buscando de casa en casa y recurre a las asociaciones que le ofrecen un canal de ventas, con ofertas y la disponibilidad actualizada”.

“Vienen tiempos difíciles, pero tenemos que aprovecharlos para unificar esfuerzos con el fin de convenir con las administraciones la manera de mejorar la presencia del turismo rural en los mercados internacionales, mejorar las herramientas de promoción y comercialización y mejorar las habilidades de nuestros profesionales”, aclara Francisco Parra, presidente de Autural-UPTA, que concluye afirmando que, pese a todas las dificultades, “la crisis será buena si como buenos profesionales autónomos sabemos aprovecharla para mejorar nuestra competitividad”.

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