Recursos Humanos RRHH Press - Hoy más que nunca muchas empresas dejan escapar el talento en el que hace años invirtieron -comprándolo primero y potenciando su formación y desarrollo- presionadas por procesos de reestructuración para la reducción de costes a corto plazo.
En la situación actual podríamos describir dos estrategias opuestas en materia de formación. Por un lado, están las empresas que, ante la necesidad de reducir sus costes, conservan la estructura “más barata” para “ir tirando”, aún cuando no sea la que les permite competir, y eliminan las partidas económicas destinadas a formación, en la creencia de que ya podrán retomarla cuando las cosas mejoren.
Por otro lado, están las empresas que han decidido competir para sobrevivir, que han apostado por un equipo preparado y polivalente, capaz de afrontar cambios y nuevas responsabilidades, para poder asumir los incrementos y la diversidad de carga laboral que todo ajuste de plantilla origina.
En estos momentos se extiende la sensación de que nadie está seguro en su puesto de trabajo, aún cuando prospere la empresa para la que trabaja, y cada empleado necesita estar adecuadamente preparado para incrementar su flexibilidad y cambiar de puesto si así se requiere.
La formación aumenta la empleabilidad
En todo caso, las necesidades de empresas y trabajadores parecen confluir: un trabajador adecuadamente formado mejora su empleabilidad tanto externa -para el éxito profesional continuado en otra organización- como interna -por ejemplo, en procesos de desarrollo, es decir, promoción y rotación a partir de candidatos internos-.
Más allá de estas reflexiones bastante evidentes, el Informe ‘Formación en las organizaciones: presente y futuro’, del Observatorio Cegos -estudio comparativo entre Italia, España, Alemania, Gran Bretaña y Francia-, realizado en el primer trimestre de 2011, pone de manifiesto las tendencias más interesantes en el campo de la formación en las organizaciones.
Este estudio se ha realizado sobre una muestra de ±500 empleados por país, de edades comprendidas entre los 25 y los 55 años, y puestos ocupados como operarios, técnicos, ingenieros y mandos.
España, país en el que se imparte más formación
España destaca como el país en el que los empleados reciben más horas de formación (13) vinculada fundamentalmente a la adquisición de conocimientos y prácticas profesionales encaminadas a un mejor desempeño en el puesto y al desarrollo profesional.
Destaca el papel del superior inmediato, muy implicado en el diseño, la elección de acciones formativas, la evaluación y el acompañamiento para la puesta en práctica de los conocimientos adquiridos.
España también destaca, con un 53% de las respuestas, como el país en el que las empresas están más interesadas en la formación
Tipo de formación
Si bien la formación presencial es la modalidad más extendida (91%), van ganando terreno las modalidades no presenciales, entendidas como complemento a la formación presencial, estando España a la cabeza del consumo de e-learning (54% de las respuestas): nos referimos a formación online, mixta (presencial + online) y tutorizada (coaching), si bien los patrones de respuesta también varían en función del tipo de puesto y la edad.
Por ejemplo, los trabajadores de ámbito “productivo” valoran más la formación presencial o tutorial, mientras que los de ámbito “oficina” valoran más la formación a distancia.
Por otro lado, de los trabajadores que no han recibido formación en los últimos tres años, un 24% afirma desconocer el motivo, y más del 80% de este colectivo demanda formación en aula, presencial o coaching.
Motivación de los empleados para recibir formación
Si analizamos la motivación de los empleados para recibir formación, separando las respuestas entre empleados que han recibido y que no han recibido formación, se aprecian algunas diferencias:
Empleados que han sido formados
- Mejorar en el plano profesional y personal (63%)
- Desempeñar mejor mi trabajo actual (61%)
- Adaptarme mejor a mi puesto actual (60%)
Empleados que no han sido formados
- Aumentar ingresos salariales (58%)
- Mejorar en el plano profesional y personal (57%)
- Mejorar capacidades y conocimientos para otro trabajo (46%)
A la vista de estos datos se puede comprobar que también existe un mayor nivel de compromiso y deseo de continuidad en la organización entre los empleados que declaran haber recibido formación.
Tendencias
En cuanto a tendencias de futuro en el ámbito de la formación, destacan como áreas de formación preferidas:
Empleados que han sido formados
- Técnicas específicas del puesto (62%)
- Management, finanzas, compras, logística, calidad (31%)
- Técnicas, productos/servicios de la empresa (29%)
Empleados que no han sido formados
- Técnicas específicas del puesto (45%)
- Informática, office, internet (26%)
- Idiomas (24%)
En cuanto a la duración de la formación, los encuestados españoles prefieren sesiones presenciales de 2-3 días, y para formación a distancia o e-learning, sesiones de entre 30 minutos y una hora.
Como elementos característicos de la situación de la formación en España, hay que destacar:
- El promedio de horas de formación recibidas por empleado y año.
- El liderazgo en el consumo de formación e-learning.
- La apuesta cualitativa y cuantitativa de las empresas por la formación de los empleados.
- La mayor predisposición de los empleados españoles no formados por cofinanciar la formación (bien fuera de las horas de trabajo –un 75% de los encuestado-, bien formación elegida por ellos –un 40% de los encuestados-).
Como resumen, y recordando un contexto que obliga a empresas y trabajadores a contribuir para mantener la empleabilidad, quizá hoy la formación sea, más que nunca, algo no a descartar, sino a planificar y diseñar con el compromiso del trabajador, vinculado a su desarrollo profesional y al retorno del beneficio de su aprendizaje a la organización.
Silvia Pascual Ortiz, Directora Técnica de Tea Cegos Deployment y Licenciataria Oficial del Club Excelencia en Gestión