RRHHpress. La Sección Sindical de CCOO en la empresa Tubos Reunidos, en Amurrio (Álava), ha informado sobre la realización por parte de esta compañía de “una trampa de tipo contable que la dirección había aplicado en un Expediente de Regulación de Empleo (ERE), y cuya consecuencia era que los trabajadores sujetos a regulación consumían más días de desempleo y cobraban menores sumas en calidad de complemento salarial”. Esta maniobra, según CCOO, “esta siendo una práctica bastante generalizada en esta crisis y, debido a su complejidad técnica, está perjudicando a miles de trabajadores sin que ellos lo sepan”.Según el sindicato, el hecho se remonta al primer ERE por el que atravesó la empresa alavesa entre mayo y diciembre de 2009. Ese expediente establecía suspensiones de los contratos no por periodos naturales, sino por periodos alternos de duración inferior a la semana sin incluir la parte proporcional de los descansos correspondientes. Para estos casos, los días de consumo del desempleo son calculados mediante la aplicación de un coeficiente corrector. Este coeficiente debe ser establecido por la Autoridad Laboral o bien mediante un acuerdo entre el empresario y los representantes de los trabajadores. Tal y como denuncia el sindicato, en el caso de este ERE, ni la Autoridad Laboral fijó el coeficiente corrector, ni hubo acuerdo entre las partes. En los supuestos de falta de acuerdo, una circular distribuida por el Ministerio de Trabajo e Inmigración indica –afirma CCOO- que el coeficiente corrector a aplicar debe ser el 1,25.
Sin embargo, CCOO señala que Tubos Reunidos optó por aplicar el 1,40, de tal manera que, por cada día de suspensión temporal, cada trabajador de la empresa consumió 1,4 días de desempleo, en lugar de 1,25.
Con esta ‘trampa contable’, no sólo se acelera el ritmo al que los afectados agotan su periodo de paro, lo que es especialmente lesivo para los trabajadores próximos a la jubilación, sino que, además, tiene repercusiones económicas, puesto que el complemento salarial que aporta la empresa en virtud de la resolución del ERE disminuye en la misma medida, señala CCOO.
Según la Sección Sindical de CCOO en Tubos Reunidos, esta ‘incidencia’ fue reclamada ante el Departamento de Recursos Humanos y, ante la negativa de la empresa, los delegados acudieron a la Inspección de Trabajo, que se inhibió, y al INEM. A pesar de que la Dirección Provincial de este organismo en Álava conocía la circular del Ministerio de Trabajo sobre la obligatoriedad de la aplicación del 1,25, usó el silencio administrativo con efectos denegatorios.
Según el sindicato, “todas estas gestiones tuvieron como efecto una importante dosis de presión sobre la dirección de Tubos Reunidos”, lo que ha provocado que, en el nuevo ERE que atraviesa la empresa, que se prolongará hasta el 31 de mayo de 2010, la compañía ya esté aplicando el 1,25 como coeficiente corrector, remitiendo una nota a los afectados para corroborárselo.
La Sección Sindical considera que "es un gran avance y una victoria para el actual expediente, además de lo que va a significar para su aplicación en otras empresas afectadas por EREs".
Además, el sindicato califica de "lamentable" la actuación de la Administración en todo este proceso, y se pregunta por qué, "siendo conocedores de sus propias normas, elaboradas por ellos, niegan lo evidente y toman decisiones que favorecen más a la empresa, en detrimento de lo público que ellos están representando".