Recursos Humanos RRHH Press – La actual crisis económica ha reducido los índices de absentismo en las empresas, pero de aquel que implica no acudir al puesto de trabajo, porque, según Belén Díaz, Recruitment Consultant de Talent Search People, se han incrementado los niveles de absentismo presencial, aquel que consiste en ir a trabajar e invertir el tiempo en tareas que no tienen nada que ver con la ocupación del trabajador, y, en la mayoría de casos, utilizando los recursos de la empresa.
Según Díaz, la coyuntura económica y laboral actual está convirtiendo al absentismo presencial en uno de los tipos de absentismo más comunes en España. Los trabajadores no se arriesgan a no acudir a su puesto de trabajo por miedo a ser despedidos, pero, una vez en él, su rendimiento es muy similar al de haber faltado al trabajo.
Los trabajadores que practican este tipo de absentismo, suelen realizar las siguientes actividades:
- Atender y realizar llamadas telefónicas personales.
- Lectura de periódico, revistas online, etc.
- Alargar la pausa del café.
- Chequear el correo electrónico personal.
- Hacer recados personales.
- Interrumpir constantemente a sus compañeros de trabajo con charlas ajenas al mismo.
- Navegar por internet con fines no profesionales.
Además, según asegura la consultora de Talent Search People, este tipo de absentismo es difícilmente controlable, ya que se puede vulnerar el derecho a la intimidad.
Origen del absentismo presencial
En opinión de Díaz, el origen del absentismo presencial puede residir en varios factores. Uno de ellos sería la desconexión total entre el trabajador y la empresa, debido a que el trabajador está buscando un nuevo reto profesional en otra compañía o bien porque se encuentra “quemado” o desmotivado.
Este factor, que se puede considerar, en cierto modo, “más corporativo”, es importante atajarlo a tiempo, ya que existe el peligro de cierto “contagio” entre los compañeros. Aplicar medidas que fomenten el sentimiento de pertenencia y la motivación serían cruciales, asegura Díaz.
Por otro lado, según Belén Díaz también hay supuestos en los que el absentismo presencial viene producido por una mala racha personal, y, por ello, se debe analizar cada caso concreto de manera individual y potenciar la comunicación, para que el empleador conozca realmente a sus empleados y poder ayudarlos en este tipo de situaciones, bien con la aplicación de medidas de conciliación o con un ajuste temporal de sus funciones y objetivos de negocio.
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