futbolRecursos Humanos RRHH Press - En estas últimas semanas la situación de España se podría comparar a la de una moneda. La cara es, sin duda, la Europacopa de Polonia-Ucrania. La selección española nos sigue deleitando con su fútbol y promete dar una nueva alegría al deporte español.

Sin embargo, la cruz corre a cargo de las empresas españolas que se están viendo obligadas a luchar contracorriente ante las noticias económicas que no dejan de desalentar a la población española.

Estos dos contextos, tan opuestos en el momento actual, no son tan dispares si comparamos sus objetivos, metas y estrategias, ya que existe una gran similitud entre los equipos de fútbol y los Equipos de Alto Rendimiento (EAR) en las empresas.

Visión común

Los dos comparten una visión común para todos los integrantes del equipo y están orientados a la consecución de determinados resultados de forma inmediata, en la mayoría de los casos.

La visión es un estado futuro en el que los integrantes del equipo creen y por el que se sienten inspirados. Para ambos, la visión debe ser claramente ganadora, es decir, que signifique un reto para los integrantes y les inspire la realización de esfuerzos extraordinarios para conseguir los objetivos buscados.

Tiempo

El tiempo es también un elemento clave para los equipos; ambos trabajan con limitaciones de tiempo para conseguir resultados: desde los 90 minutos del partido de fútbol hasta los meses, trimestres o años para las empresas. Se trata de prefijar unos resultados que se deben cumplir antes de que finalice el plazo marcado.

pelotaComunicación

La comunicación es igualmente clave tanto para los equipos de fútbol como para los EAR. Todos y cada uno de los integrantes del equipo debe conocer la visión global, la estrategia del grupo y el papel que cada uno va a jugar para engarzarse en la estrategia total y conseguir los resultados buscados. Se considera una obligación de todos los miembros el estar debidamente informados.

Ambos equipos funcionan especialmente bien cuando están al límite de sus posibilidades y cuando saben que deben dedicar todas sus fuerzas para conseguir los objetivos marcados.

Resultados

En el terreno de juego y en las empresas, los equipos deben revisar sus resultados de forma continua y ser capaces de cambiar las estrategias sobre la marcha si no están consiguiendo los resultados apetecidos. Por esto es que la involucración de todos los participantes es fundamental.

El resultado va a ser del equipo, y no de sus miembros, de ahí que se deba fomentar el espíritu de colaboración y solidaridad entre todos, apartando los egoísmos y los gestos insolidarios. Es responsabilidad de cada integrante del equipo buscar y descubrir las capacidades y posibilidades de cada uno de ellos.

La auto-dirección del equipo debe estar por encima de un excesivo control del entrenador o director. Sí, estos participan en la definición de las metas a lograr y la estrategia a utilizar, pero el cómo lograrlo debe ser una tarea fundamental del equipo.

En ambos equipos es fundamental la celebración del éxito, celebración no solo del resultado final, sino de los resultados parciales: los goles en los partidos y la consecución de los objetivos mensuales o trimestrales en las empresas. La celebración crea y fortalece el sentimiento del equipo y aumenta su moral y determinación para conseguir los objetivos finales.

Características fundamentales

Hay tres características fundamentales en los equipos de fútbol y en los EAR: la confianza, el respeto y el apoyo. La confianza es clave para conseguir el éxito. Es normal que al principio, cuando apenas se conocen los integrantes, sea baja o inexistente. Pero a medida que se van conociendo, la confianza debe fortalecerse y desarrollar lealtades entre todos y de todos hacia el equipo. Tanto en el fútbol como en la empresa, fomentar la confianza entre los integrantes del Equipo es uno de los principales retos del entrenador/director.

Por lo que respecta al tamaño, los EAR no tienen porqué ser mayores que los equipos de fútbol, solo así se asegura una comunicación fluida y la participación interactiva de todos los integrantes.

futbolistaAl igual que en los equipos de fútbol se incluyen diferentes categorías de personas, portero, defensas, medios y delanteros, los EAR pueden y deben incluir diferentes categorías de habilidades, por ejemplo, técnicos, decisores, solucionadores de problemas, comerciales de primer nivel.

En ambos casos, por el bien del equipo, sus integrantes pueden y deben adoptar otras funciones diferentes a las suyas y ayudar en las tareas en las que no pueda actuar otro de los integrantes. Es decir, que en ambos equipos no debe sorprender el que cuando alguien se lesiona o se da de baja, otro compañero o compañeros, además de las responsabilidades propias, asuman las del retirado.

Objetivos

A pesar de que hay un objetivo común del equipo, cada integrante o grupo de integrantes tiene sus objetivos concretos. Si la delantera debe intentar meter goles y los medios volantes proporcionar asistencias de gol, el objetivo común es el de ganar el partido. En un EAR empresarial los comerciales pueden comprometerse a conseguir nuevos clientes cada mes, pero se apoyan en los que diseñan los nuevos productos y los que dan soporte operacional y post venta. El objetivo común no es otro que el de aumentar las ventas, al igual que para los jugadores del equipo meter goles y clasificarse para la siguiente ronda.

Claves de buen liderazgo para un equipo

En primer lugar, recordar siempre la visión y los objetivos que se quieren conseguir. Después, conseguir el compromiso de todos y que todos confíen en alcanzar los resultados previstos. En tercer lugar, finalmente, potenciar la mezcla de habilidades y capacidades de todos los integrantes; hacer que tengan un juego hilvanado en el fútbol y que coordinen sus habilidades en las empresas.

El líder o entrenador debe ser capaz, también, de gestionar las relaciones del equipo interna y externamente, con la propia organización (el club) y con los demás, incluso siendo capaz de salvar los obstáculos que se planteen. Lejos de asumir protagonismo, el líder debe ofrecer oportunidades y retos para todos los integrantes del equipo, y destacar el trabajo de todos y cada uno de los participantes en la consecución de los resultados finales.

Esperamos que estas similitudes no solo se queden en la teoría, sino que también se pongan en práctica. Para ello, los líderes empresariales deberemos manejar las oportunidades y los contratiempos que se nos presentan, del mismo modo que están haciendo actualmente los líderes de nuestra selección, para que al final la moneda solo tenga un lado: la cara.

En definitiva, “Fútbol es Fútbol” y “Business is Business”, dos mundos paralelos bajo un mismo cántico: “¡A por ellos, oe, oe….!”

Luis Javier Sanchez MulliganLuis Javier Sánchez-Mulligan, director de Comunicación y Marketing de MetLife en España y Presidente de Electrocor C.F.

 

 

 

 

 

 

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