imagen de la noticiaRecursos Humanos RRHH Press – Situaciones cotidianas como tener sobrecarga laboral, reuniones interminables o un jefe insistente, entre otras cosas, podrían causar un descenso en los niveles de energía de los trabajadores y desconcentración en las tareas llevadas a cabo, lo que podría derivar en una satisfacción por el trabajo y en un posible cuadro de estrés.

Para minimizar este riesgo, Trabajando.com ha recordado algunos consejos con el objetivo de que sirvan de orientación en la distribución y aprovechamiento del tiempo de trabajo.

  • No olvides planificar tu día. Al llegar a tu oficina, agenda por hora tus tareas. Si tienes que hacer entrega de documentos, preparar una presentación, asistir a alguna reunión, ir al doctor u otros planes personales, es importante que lo tengas presente. Prioriza tus tareas. Enumera las metas que debes lograr y lo importante que es cada una de ellas. Hazlo de forma detenida, ya que si todo es ‘urgente’, solo te llenarás de estrés y colapsarás.
  • Decir ‘no’ es algo que debes hacer de vez en cuando. Procura identificar las obligaciones para las que tienes tiempo y las que simplemente no alcanzarás a cumplir. Si no lo haces, entrarás en un círculo de estrés en el que salir será otra tarea difícil.
  • Organiza tu escritorio de manera que tu mente no esté distraída en el desorden. Ten lo que utilizas siempre a mano, pero no necesariamente encima de la mesa.
  • Cumple el horario de trabajo, ni más ni menos. Evita distraerte con las conversaciones de tus compañeros, y evita también comer en el escritorio. Para ambas cosas necesitas tu espacio. Espera el momento pertinente.
  • Aprovecha la mañana. Durante este horario la mayoría de las personas tienen más energía. Intenta resolver la mayor cantidad de trabajo durante esas horas; así, durante la tarde no estarás tan estresado.

Según Javier Caparrós, director general de Trabajando.com España, “las empresas valoran mucho que sus trabajadores sean capaces de gestionar bien el tiempo, que cumplan con sus obligaciones y se muestren comprometidos por su productividad y la de la empresa Sin embargo, hay que dejar en claro que trabajar duro y trabajar extra no significa necesariamente un trabajo efectivo. Un buen resultado se relaciona más con cómo optimizamos nuestro tiempo y energía”.

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