Recursos Humanos RRHH Press – Un reciente estudio de Esade Brand Institute, denominado ‘Impacto Económico y Social de las Marcas de Fabricante’, ha puesto de manifiesto que las marcas de fabricante, es decir, las de productos fabricados por una empresa bajo su propio nombre o con la marca elegida por ella (por ejemplo, Coca-Cola, Danone, Nestlé, Pascual, Gillette…) siguen desempeñando un papel muy relevante dentro de la economía española con una contribución del 6,8% al Producto Interior Bruto.
Sin embargo, Esade advierte de que el trasvase desde la marca de fabricante a la marca de distribuidor, aquella conocida comúnmente como ‘marca blanca’, con la que los distribuidores –Carrefour, DIA, El Corte Inglés, Alcampo…- simplemente se limitan a “copiar” productos originales ya presentes en el mercado, y que producirán los propios fabricantes o empresas de genéricos, ha provocado una destrucción neta del valor añadido bruto cercana a los 800 millones de euros en el sector del gran consumo, circunstancia que ha llevado a recortes en partidas vitales para el sector y el país como, entre otras, el empleo, los impuestos, la inversión en I+D+i y la publicidad.
Más de un millón de empleos
En 2011, las marcas de fabricante dieron empleo a 1.018.000 personas, el 5,5% del total de la economía y 3,24 veces más que las marcas de distribución (314.000 empleos). Sin embargo, desde 2008 se ha perdido un total de 86.000 puestos en el sector, ya que el empleo que se ha perdido entre las marcas de fabricante no ha sido compensado por las marcas de la distribución.
9.000 millones en impuestos al Estado
Las marcas de fabricante pagan 5 veces más impuestos que las de distribuidor y contribuyen en más de 9 mil millones de euros de manera e indirecta en impuestos al Estado; el 5,9% del total tributado. Según este estudio, el nuevo reparto de mercado entre unas y otras en 2011 ha costado al erario público, más de 1.600 millones de euros respecto a lo recaudado en 2008.
30.185 millones mundiales de euros en inversión en I+D+i
La inversión en I+D+i las marcas de fabricante especializadas fue, a escala mundial, de 30.185 millones de euros, mientras que las de distribuidor apenas ascendieron a 76,7 millones a nivel nacional, ya que, a pesar de la evolución positiva de estas últimas, no toman el testigo de las primeras para sostener los niveles de inversión. En total, la desinversión neta del sector ha sido de 119 millones de euros, un 20% menos que en 2008.
RRHHpress