Recursos Humanos RRHH Press - Las mujeres sufren de manera silenciosa la crisis financiera. Los recortes de la Administración, incluyendo el encarecimiento de las guarderías y la reducción del horario escolar, hacen que sean ellas las que terminen renunciando al trabajo para hacer frente a estas necesidades.
Todo ello, sumado a bajadas de sueldos y el bajo porcentaje de mujeres en cargos de toma de decisiones, provoca que las mujeres se empobrezcan.
Así se puso de manifiesto en una mesa redonda organizada por la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) con motivo del Día Internacional de la Mujer, el pasado 8 de marzo, en la que participaron diferentes especialistas en campos como el de la mujer, la sociología, los usos y costumbres sociales, etc.
Una de las participantes, Anna Mercadé, directora del Observatorio Mujer, Empresa y Economía (ODEE) dio a conocer algunos datos de estudios elaborados por este organismo, según los cuales el 60% de mujeres son tituladas, un 25% han cursado un MBA, 11% ocupan cargos directivos estratégicos, 8,2% están en consejos de administración y 4,5% son directoras generales.
Mercadé, aseguró que, en materia retributiva, existe un techo de cristal para las mujeres situado alrededor de los 50.000 euros de salario anual, y que la mitad de éstas consideran “que han sufrido alguna forma de discriminación a lo largo de su carrera profesional asociada al género”.
Elena Sintes, investigadora sobre las condiciones de vida de la población, los hábitos culturales y los usos sociales del tiempo, destacó en su intervención que “en el último año la crisis afecta más a las mujeres que a los hombres y que estamos retrocediendo en temas de igualdad en los últimos 20 años”.
Para Sintes, a “la vida pivota en torno a la lógica masculina: Se valora el trabajo, no el tiempo destinado a los hijos”. Y aseguró que las políticas públicas “son ciegas al género y perjudican a las mujeres”. En este sentido, la experta señaló que “las políticas de conciliación han tenido un cierto éxito, pero el problema es que parten de la idea de que la conciliación es solo cosa de mujeres”.
En el ámbito doméstico, Sintes explicó que “las desigualdades todavía son más descomunales: las mujeres dedicamos el doble de tiempo que los hombres, a pesar de que hay tendencias de cambio en parejas jóvenes y jubilados”.
En opinión de Sintes, los retos de futuro pasan por diseñar una organización que permita equilibrar este tiempo de dedicación al ámbito profesional y al doméstico involucrando más a los hombres, y no penalizar a la mujer por el hecho de ser mujer.
Por último, Ivet Castaño, coordinadora del Instituto Catalán de la Mujer (ICD), aseguró que “la crisis financiera hoy es también una crisis social que las mujeres viven de manera silenciosa y desde la posición más débil y vulnerable”, lo que parece paradójico teniendo en cuenta que, actualmente, existe “la generación de mujeres mejor formada, pero en el momento de encontrar trabajo o mejorar profesionalmente topan con el techo de vidrio y con una brecha salarial del 17-18% de diferencia respecto de los hombres”, concluyó Castaño.
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