Recursos Humanos RRHH Press - Padula & Partners, firma de consultoría especializada en búsqueda de directivos, coaching ejecutivo y grupal, organización estratégica y formación, ha emitido hoy un comunicado en el que señala que, ante “el revuelo generado por la noticia del coach del Señor Fabra, presidente de la Generalitat Valenciana, y ante la imagen de descrédito que ciertos medios de comunicación están difundiendo en relación con la figura del coach político, consideramos que el escándalo que se ha levantado es ofensivo para los que nos dedicamos a esta dignísima, provechosa y eficaz actividad”.
Según esta consultora, “el trabajo del coach político es ofrecer asesoramiento y apoyo en la gestión y en la mejora de sus competencias y capacitación profesional a directivos, empresarios y gestores de la función pública, aportando apoyo, orientación y pautas de actuación en el mejor desempeño de su puesto”.
Euprepio Padula, director general de Padula & Partners, ha explicado que “pensar que la contratación de este tipo de servicios de asesoría profesional es tirar el dinero porque, en el caso de la Comunidad Valenciana, sus cuentas estén a punto de entrar en quiebra, es una demostración palmaria de ignorancia”.
“En Padula & Partners trabajamos todos los días con empresarios, directivos y dirigentes políticos, que están gestionando situaciones igualmente complejas, y en empresas, muchas veces en difícil situación financiera. Justamente para esto sirve el asesoramiento de un coach, para ayudar en el desarrollo de las funciones y tareas de Dirección, especialmente ante situaciones complejas, a veces dramáticas”, defienden desde la consultora.
Según Padula, “el hecho de que a Fabra le esté asesorando un coach no quiere decir en absoluto que él mismo sea incapaz de gestionar su función con responsabilidad y eficacia, ni que lo use solo para hacer carrera en el partido. Es una visión reduccionista y simplista hasta el extremo pensar que Fabra vaya a hacer uso exclusivamente personal de los beneficios de su desarrollo profesional. Si el coach de Fabra le ayuda a ser mejor profesional y gestor, el dinero de los contribuyentes estará muy bien gastado”.
Desde Padula & Partners aseguran que “contratar los servicios de un coach no quiere decir ser un inútil, ni es una señal de incompetencia, o de inseguridad, todo lo contrario. Los directivos y gestores que piden ayuda a un coach y se someten a la disciplina de su entrenamiento demuestran humildad para reconocer sus propias limitaciones, y la necesidad, imprescindible a veces, de escuchar opiniones externas y objetivas sobre determinas áreas o competencias”.
“Quien pide ayuda es el más fuerte, porque es el mejor conocedor de sus limitaciones. La arrogancia intelectual nos hace pensar que lo sabemos todo y que no necesitamos la ayuda de nadie”, concluye Padula.
RRHHpress
Publicidad
