curriculumRecursos Humanos RRHH Press – La compañía de Recursos Humanos Adecco ha constatado en los últimos años un incremento en España del fenómeno llamado ‘Currículum B’, como consecuencia del aumento del desempleo.

El fenómeno del Currículum B, que, según Adecco, se ha triplicado en estos años de crisis, se produce cuando los candidatos que pretenden optar a un empleo ocultan o enmascaran en su currículum parte de su formación o experiencia con el fin de no ser descartados en un proceso de selección por estar sobrecualificados para el puesto.

Si hace unos años Adecco extendía el uso del Currículum B entre el 10% de los parados de larga duración, en la actualidad su utilización alcanza al 30% de los demandantes de empleo.

Adecco destaca que esta tendencia, sin ser la predominante en los procesos de selección, puede tener consecuencias negativas tanto para el propio trabajador como para la empresa contratante.

Según Nuria Esparza, directora de Servicio de Adecco Office, desde el punto de vista del trabajador, “lo que de manera inmediata puede ofrecerle una oportunidad laboral, en el medio y largo plazo puede provocar que éste se sienta infravalorado en el puesto de trabajo, provocándole frustración y falta de motivación”.

Desde el punto de vista de la empresa, la situación no es más halagüeña, pues la sobrecualificación de un trabajador puede ser sinónimo de rotación, ya que en cuanto el empleado consiga una nueva oportunidad acorde a su formación y trayectoria, abandonará la empresa.

Adaptar el currículum sin omitir información

En la actualidad, ante la escasez de ofertas de empleo, hay que tener en cuenta que para optar con éxito a un puesto de trabajo se debe adaptar al máximo el currículum a cada una de las ofertas a la que se quiere optar, haciendo hincapié en los aspectos de la trayectoria profesional que más se adapten a las exigencias del puesto, pero sin omitir información importante que ha conformado toda la carrera profesional.

Esparza señala que la confección del Currículum B es una práctica errónea, pues “frente a la satisfacción inmediata de obtener un empleo para el que antes el trabajador estaba descartado por estar excesivamente cualificado, la omisión de datos en el currículum es una práctica poco recomendable, ya que cuando una empresa descarta un CV por ser demasiado alto es porque de verdad no se ajusta con el perfil que necesitan”.

"Acceder finalmente a ese puesto puede traer consecuencias no siempre positivas para el trabajador y para la empresa, ya que la sobrecualificación en el puesto de trabajo lleva inevitablemente a la frustración para ambas partes”, recalca Esparza.

Sobrecualificación genera incertidumbre

Los directores de Recursos Humanos son conscientes de que tener a un trabajador sobrecualificado en un determinado puesto dará lugar a una situación de incertidumbre en la que, en cuanto ese profesional encuentre un empleo más acorde a sus competencias, abandonará su puesto, con los consabidos gastos que esto supone para la empresa: abrir nuevos procesos de selección, rotación de personal en el puesto de trabajo, nueva inversión en formación, etc.

Por no hablar del caso en el que la parte contratante descubra el engaño, ya que tras una oferta de trabajo existe una labor de consultoría y de filtros para poder comprobar la veracidad de lo que afirma el entrevistado: pruebas prácticas, test de conocimientos o habilidades, referencias, etc. En este caso se romperá la relación de confianza establecida entre empresa y trabajador afectando a posibles procesos futuros.

Además, los propios trabajadores son conscientes de que aceptar un empleo por debajo de su cualificación podría sumirles en una situación de frustración que, a corto o medio plazo, podría afectar a su trabajo y a su vida personal. Esta situación casi siempre deriva en la desmotivación del trabajador debido a que el puesto no se ajusta a sus capacidades y por tanto, puede ver afectado su rendimiento, consecuencia negativa para empresa y empleado. Esto a su vez genera una insatisfacción laboral que no es recomendable, en ningún caso, para las partes.

De igual forma, tras la elaboración del curriculum B, y si se consigue pasar el primer filtro, otra práctica en auge muy desaconsejada es la de “probar suerte en la entrevista de trabajo”.

Según Nuria Esparza, “en ocasiones, algunos candidatos ven que no encajan con el perfil o que no les interesa algún aspecto de la oferta de trabajo, pero lo omiten en la entrevista telefónica previa para ver si en la entrevista presencial es algo 'negociable'. Por ejemplo, en ofertas donde se especifican turnos concretos que no son compatibles con el horario del candidato, éstos van a la entrevista con la idea de que se pueda cambiar ese turno”. En realidad esto sólo provoca desgaste a ambas partes, ya que el candidato no será seleccionado y el evaluador tendrá que entrevistar a nuevos candidatos.

Lo idóneo para estos demandantes de empleo es revisar que la oferta a la que se inscriben realmente les interesa, y no apuntarse indiscriminadamente a todo tipo de procesos, aprovechando después la entrevista telefónica para consultar las posibles dudas que puedan quedarles.

Sectores y perfiles

A pesar del aumento de este tipo de prácticas entre los que buscan empleo, según Adecco, esta circunstancia no se está produciendo en la actualidad a nivel general, ya que los desempleados con experiencia y cualificación no están aceptando masivamente trabajos que estén por debajo de su categoría profesional y, aunque estén parados, por ahora están esperando a encontrar ese trabajo acorde a sus expectativas profesionales.

Sí es cierto, por el contrario, que si antes intentaban optar a la franja más alta de la retribución salarial correspondiente a su puesto, en estos momentos están dispuestos a aceptar la horquilla más baja de la misma.

Sin embargo, en casos puntuales, y debido a la multiplicación de ERE, fusiones, eestructuraciones y otros procesos que han alcanzado a los puestos más cualificados de la empresa, así como al aumento de los parados de larga duración y de la tasa de paro juvenil, algunos perfiles cualificados están incurriendo en el error de hacer desaparecer de su currículum formación y experiencia para optar a puestos inferiores a los que hasta ahora desempeñaban.

Es el caso de personas que, contando en su haber con una doble titulación universitaria, solamente citan una de ellas en el curriculum, o personas que han cursado másteres oficiales o postgrados y obvian esta titulación. También se está produciendo esta circunstancia entre candidatos con experiencia en gestión de equipos que, al optar a un puesto junior en el que no se requiere llevar equipo, omiten esa parte de su experiencia o la rebajan.

En general, los sectores en los que más se detectan estas prácticas han sido en el comercial, en el sector de la banca y el financiero (directivos que optan a puestos de contables, controllers, etc.) y en todo tipo de puestos administrativos (a los que optan candidatos con licenciaturas o masters).

Consejos para evitar un Currículum B

Según Adecco, existen alternativas para evitar caer en esta errónea práctica que pueden hacer más efectiva la búsqueda de empleo por parte de los desempleados, que pasan por abrir el campo de búsqueda y reorientar su carrera profesional con el fin de encontrar un empleo en estos tiempos tan complicados.

No obstante, Adecco ha facilitado las siguientes recomendaciones:

  • Si se opta a un puesto de trabajo para el que se está sobrecualificado, es preferible especificar en una carta de presentación cuáles son los motivos que le llevan a esta situación y cuáles son sus expectativas de futuro con respecto a ese puesto de trabajo. La empresa y el futuro empleado podrán debatir las circunstancias y decidir conjuntamente si se trata del candidato más adecuado para el empleo.
  • Sinceridad y transparencia en el currículum y en la posible entrevista personal posterior.
  • Canalizar la experiencia profesional hacia el perfil buscado, destacando y desarrollando aquellas funciones o competencias requeridas para el puesto al que se quiere acceder.
  • Optar por el reciclaje profesional puede convertirse en una nueva motivación para la vida laboral del demandante de empleo, y un modo de aprovechar el tiempo de desempleo para realizar cursos de formación orientados a aquellos puestos de trabajo en los que más oportunidades existan en la actualidad.
  • Empezar una relación laboral con una mentira siempre es una mala opción. No se debe olvidar que la empresa optará siempre por el trabajador más adecuado para el puesto concreto que busca.

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