30 de marzoRRHH Press. Hoy 30 de marzo se celebra el Día Internacional de la Trabajadora del Servicio Doméstico, fecha en la que los sindicatos vuelven a reclamar una mejora en las condiciones laborales de este colectivo y en la protección social del mismo.

El sindicato Comisiones Obreras (CCOO) ha recordado que las condiciones de trabajo de las empleadas de hogar están muy por debajo del resto de trabajadores en cuanto a garantías y derechos.

La integración de las empleadas de hogar en el Régimen General de la Seguridad Social, señala el sindicato, es uno de los compromisos que aún quedan pendientes de cumplimiento del Acuerdo alcanzado en 2006 entre centrales sindicales, patronal y Gobierno. Después de un primer intento fracasado en 2007 para llevarlo a efecto, y a instancia de las organizaciones sindicales, la Mesa de Diálogo Social retomó nuevamente esta materia para alcanzar un acuerdo que garantice los mismos derechos laborales que tienen el resto de trabajadores.

Contratación por escrito y protección social

CCOO reclama, en materia de contratación, que ésta se haga por escrito y que se incluyan tanto las condiciones de trabajo pactadas como las garantías legales que asisten a las trabajadoras.

Igualmente pide el sindicato que se mejoren los salarios, garantizando siempre el cobro del Salario Mínimo Interprofesional anual -14 pagas-, la mejora de los descansos y la jornada y la promoción de la prevención y la salud laboral a través de la formación.

En materia de protección social, CCOO demanda que las trabajadoras tengan derecho a cotizar desde la primera hora trabajada, que puedan cotizar por sus salarios reales, la equiparación de la cobertura de la baja por enfermedad y el derecho al desempleo.

Unión Sindical Obrera

Por su parte, la Unión Sindical Obrera (USO) reivindica en esta efeméride condiciones laborales dignas y justas para las trabajadoras del hogar. Un sector que -afirma el sindicato- se halla especialmente desprotegido y discriminado por encontrarse fuera del régimen general, caer en la informalidad, conservar vestigios del concepto de servilismo y pertenecer a un área que manifiesta sus efectos de manera mucho más incidente en personas vulnerables, como las mujeres migrantes.

Para la USO es prioritario el reconocimiento y visibilidad de la actividad de las mujeres en el mercado laboral y la equiparación de derechos y oportunidades, específicamente en el área doméstica, algo que “no se puede aparcar por más tiempo”.

Entre sus demandas están el reconocimiento de derechos laborales para el colectivo de las trabajadoras domésticas, la regulación de los servicios profesionales del hogar dentro del Régimen General de Seguridad Social, la derogación del Real Decreto 1424/1985, que regula su actividad, debido a su carácter restrictivo y antigüedad, y la creación de una nueva norma que incorpore al conjunto de trabajadoras domésticas al Régimen General de la Seguridad Social, como el resto de trabajadores.

De igual manera, la USO reclama contratos de trabajo por escrito, ya que, aunque actualmente son consideradas como válidas las relaciones laborales de palabra, éstas fomentan la precariedad salarial, la prolongación de la jornada laboral y la inexistencia de derechos.

También demanda el sindicato la valoración social del trabajo doméstico como una actividad productiva y contribuyente al desarrollo de la economía, igualdad y equidad en trato y condiciones de las trabajadoras domésticas con el resto de sectores laborales, derecho a la prestación por desempleo y el reconocimiento de las bajas y de los accidentes laborales.

 

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