EP. Las cajas de ahorro gallegas Caixa Galicia y Caixanova abrirán un proceso oficial de contactos para negociar una fusión "viable y posible" que permita que Galicia "permanecer" en el mapa financiero español, según anunció el lunes el jefe del Ejecutivo autonómico, Alberto Núñez Feijóo.En una declaración institucional, que pronunció 20 minutos después de lo previsto, Feijóo aseguró que el presidente de Caixanova, Julio Fernández Gayoso, y el director general de Caixa Galicia, José Luis Méndez, pusieron ayer por escrito un acuerdo que deberá ser sometido, para su aprobación, a los respectivos consejos de administración "antes del 5 ó 6 de abril".
Feijóo explicó que el acuerdo se produjo tras una reunión "intensa y constructiva" de los dirigentes de las cajas mantenida por la mañana con los responsables del Gobierno gallego y en la que el hilo conductor fue "el servicio a Galicia". De este modo, Méndez y Gayoso concretan "su disposición a iniciar formalmente los contactos para analizar la integración por vía de fusión", apuntó.
El compromiso es que tal decisión reciba el visto bueno de los consejos con fecha "límite" del 6 de abril. El pacto se produce tras días de intensas negociaciones entre ambas entidades, que reactivaron los contactos por el apremio del Banco de España y la Xunta.
La quinta caja de España
La fusión de Caixa Galicia y Caixanova alumbraría la quinta entidad de España por volumen de activos -teniendo en cuenta las operaciones de unión en marcha-, al acumular un total de 77.000 millones de euros.
La integración conllevaría, además, la pérdida de unos 1.300 empleos -de los que 1.200 serían a través de prejubilaciones y unos 100 con bajas incentivadas-, según los datos de la auditoría que la Xunta encargó a KPMG y que coinciden con los calculados por los sindicatos.
Además, el análisis encargado por el Gobierno gallego, que concluyó que la fusión entre las entidades gallegas sería "solvente", estimó que la integración requeriría pedir 1.190 millones de euros del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), pese a que fuentes del entorno de Caixanova apuntaron a que uno de los problemas es que la operación necesitaría una cantidad "muy superior" a la cifra dada en la auditoría.
Según los cálculos de los auditores, la caja fusionada tendría en 2015 unos niveles de rentabilidad y eficiencia altos y una solvencia adecuada.
Fuentes políticas del entorno de Caixanova aseguraron a Europa Press que las condiciones de esta entidad financiera para abrir la negociación de fusión con Caixa Galicia pasan por que Julio Fernández Gayoso ocupe la presidencia de la futura caja y José Luis Pego -actual director general de la caja viguesa- la dirección general, así como que la entidad financiera tenga mayoría en su consejo de administración y la sede en Vigo.
Mantener a Gayoso al frente de la nueva entidad obligaría a reformar la Ley de Cajas de Galicia, que sitúa los 70 años como edad máxima para cualquier miembro de los órganos de gobierno de las entidades de ahorro, ya que el actual presidente de Caixanova tiene 78 años. "Se va a explorar la fórmula para que se mantenga", apuntaron, al respecto, otras fuentes políticas consultadas.
Exigencias del Banco de España
Igualmente, desde el entorno de Caixanova se señala que el inicio del proceso dependerá de las exigencias del Banco de España dado que, como subrayaron, la evaluación económica de la fusión es "muy superior" a la reflejada en la auditoría de KPMG encargada por la Xunta y que haría "nacer muy lastrado" este proyecto.
En esta línea, afirmaron que el acuerdo sobre el proceso se anunció hoy con retraso porque el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, "no quería este modelo", aunque justificó el visto bueno del jefe del Ejecutivo gallego al sostener que le era "más fácil" explicar esta operación que si el Banco de España interviniese Caixa Galicia.
Fuentes del PPdeG coincidieron al apuntar que el anuncio del arranque formal de las negociaciones se retrasó porque, pese al acuerdo alcanzado, apareció "un escollo" al trasladar sus términos al Banco de España. El punto conflictivo podría estar en los alrededor de 3.000 millones de euros que, según diversas fuentes, podría exigir Caixanova para materializar una fusión "viable".
Los sindicatos ven "positiva" la negociación, pero "vigilarán" los puestos de trabajo
Los sindicatos gallegos, por su parte, han considerado "positivo" el inicio de las negociaciones formales para la fusión entre las dos cajas de la comunidad, aunque exigieron participar en el protocolo laboral y advirtieron de que "no será complacientes" con la pérdida de empleos que se derive de esta operación.
En declaraciones a Europa Press, el secretario xeral de CCOO, Xosé Manuel Sánchez Aguión, calificó de "importante" este paso dado por las dos entidades financieras gallegas y confió en que culmine con "una gran caja", que, apuntó, es "necesaria para el desarrollo económico y social" de la comunidad. Así, saludó la posibilidad de que exista una caja gallega "que se mantenga en el territorio" y forme parte "del entramado financiero del país".
En esta línea, su homólogo de la CIG, Suso Seixo, también consideró "positivo" el acuerdo, aunque resaltó que sólo se trata de "una declaración de intenciones". "Fuera de esa declaración no tenemos dato ninguno", reprochó al tiempo que se preguntó si el consenso implicará la modificación de la Ley gallega de Cajas y sobre el tipo de cambios previstos.
Ambos dirigentes sindicales aludieron a la pérdida de puestos de trabajo y demandaron la firma de un protocolo de empleo en el que CCOO reclamó participar. Sobre este punto, el responsable de banca de CCOO, Julián Valiente, aseguró que no permitirán que los trabajadores "paguen la fusión". "No vamos a ser complacientes", reiteró.
A este respecto, Seixo reivindicó que la Xunta cree una mesa de negociación integrada por representantes de las dos cajas y de los sindicatos para analizar cómo puede afectar la fusión y que si es necesario "amortizar" empleos que no se causen "heridas de carácter traumático". "Estaremos muy atentos", insistió.
Por su parte, el responsable en materia de finanzas de UGT, Ernesto Fontanes, celebró este acuerdo, aunque lamentó que el presidente de la Xunta no diese a conocer "algo más concreto" sobre el inicio de los contactos entre las dos entidades financieras.
En esta línea, reprobó que los sindicatos no dispusiesen de más información que la trascendida en los medios de comunicación sobre este proceso, pero reconoció que se ha iniciado un "estadio diferente". Así, confió en que Núñez Feijóo llame a los responsables de los tres sindicatos para explicar qué ha permitido avanzar en las negociaciones para la fusión.