Recursos Humanos RRHH Press – La temporada de Navidad incrementa los niveles de estrés en las personas, sobre todo en las mujeres, cuyos principales síntomas aparecen en forma de frustración, ansiedad, insomnio y angustia, derivados de tradiciones tan aparentemente inocentes como las comidas familiares o los habituales regalos de estas fechas.
Clara Calvo, psicóloga del cuadro médico de Sanitas, explica que las personas no suelen ser conscientes de que padecen estrés, solo notan los síntomas más visibles, que pueden ser psicológicos, como la ansiedad, angustia o el insomnio, o físicos, que corresponden a la taquicardia, sensación de falta de aire, aumento en la sudoración, tensión muscular, entre otros. Además, Calvo señala que “estas personas no tiene la capacidad para autoanalizarse y piensan que la culpa es de los demás”.
La psicóloga de Sanitas asegura que “entramos en una época en la que se considera necesario acudir a eventos como comidas de empresas, reuniones familiares o, incluso, nos vemos en la obligación de organizar todo uno mismo”. Este estrés viene generado, entre otros motivos, por la gran cantidad de compromisos sociales que marcan las fiestas navideñas.
Si a esta situación de estrés se une la actual situación económica, el descenso del poder adquisitivo y los cambios en el nivel de vida con respecto a años anteriores, esto puede tener como consecuencia la frustración al no poder seguir el ritmo de consumo de la sociedad, según reconoce la doctora Calvo.
Consejos para reducir el estrés
- Para prevenir o minorar los síntomas que genera el estrés navideño, la psicóloga de Sanitas recomienda seguir estos consejos:
- Cuando no se pueda más, para, siéntate y reflexiona durante 30-40 minutos. Las cosas se ven diferente cuando te tomas un respiro.
- Intentar disfrutar con las cosas, no solo cuando se han hecho sino cuando se están realizando.
- Hacer ejercicio, técnicas de relajación y establecer una rutina de sueño ayuda a la persona a enfrentarse a esta época del año.
- Hacer una lista con los preparativos y adelantarlos en la medida de lo posible para evitar agobios.
- Aprender a decir ‘no’ es fundamental, hay que saber delegar en otras personas.
- Evitar los comentarios negativos acerca de las reuniones familiares ayuda a olvidar problemas que se han podido tener a lo largo del año.
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