felipe gonzalezEP. El ex presidente del Gobierno de España, Felipe González, afirmó hoy que derrotar la crisis y conseguir que la Unión Europea mantenga una posición alta en el conjunto mundial exige mejorar la formación de los trabajadores, convertir la jubilación en un derecho y limitar la inmigración a las "necesidades" de los países receptores.

González visitó hoy la ciudad de Zaragoza, donde recogió el Premio Aragón Internacional 2010 que le entregó el presidente del Gobierno autónomo, el socialista Marcelino Iglesias, con motivo del Día de Aragón. Este premio lo comparte con el ex presidente de la Comisión Europea, Jacques Delors.

El ex secretario general de los socialistas españoles avisó de que la actual crisis económica es "la mayor que conoció el mundo" desde el 'crack' de 1929 y opinó que esta crisis, que nació en Estados Unidos, "es una crisis muy occidental en un momento en el que el poder del mundo se traslada del occidentalismo centralizado hacia Asia".

Europa "corre el riesgo" de ser "una parte insignificante" en el continente euroasiático, alertó Felipe González, quien recomendó implantar el "liderazgo compartido" en el seno de la UE como herramienta para superar la crisis. González afirmó que el hecho de crecer tres décimas porcentuales positivas "no significa que hayamos superado la crisis".

Mantener el bienestar

Para incrementar la competitividad de la economía española y conseguir que la actividad económica tenga el valor añadido "suficiente para mantener el Estado del Bienestar", González recomendó mejorar el capital humano.

Según el ex presidente González se ha producido un 'gap', una suerte de fracaso orgánico, en el capital humano europeo y como ejemplo de ello aludió a la situación de los procesos de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i), la Formación Profesional (FP) y la excelencia universitaria, de lo que dedujo que es "necesario" conseguir ya el denominado Pacto por la Educación en España.

González acudió a la demografía para indicar que Europa occidental es la región del mundo que tiene una mayor esperanza de vida, junto con Japón, pero es el área en la que nacen menos niños, de lo que concluyó que en 50 años "reventará" la relación entre trabajadores activos, es decir, cotizantes a la Seguridad Social, y pasivos, receptores de pensiones de jubilación y otras ayudas.

Esto le llevó a afirmar que es necesario "hacer de la jubilación un derecho y no una obligación", alineándose así con las tesis planteadas -y luego revocadas- por el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, quien semanas atrás propuso elevar la edad de jubilación obligatoria hasta los 67 años.

Inmigración

De la inmigración, Felipe González indicó que debe ir "acorde con nuestras necesidades" y se tendría que orientar a "mejorar el funcionamiento del mercado de trabajo y las empresas".

Felipe González puso de relieve un concepto socioeconómico como es el de la empleabilidad, aludiendo al hecho de que, en la economía que viene, primará la capacidad de cada trabajador de ser capaz, por su formación, de acceder a nuevos empleos que la posibilidad de mantener el histórico empleo "para toda la vida".

 

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