Recursos Humanos RRHH Press. Un estudio impulsado por la Obra Social La Caixa, en colaboración con la Asociación Catalana de Universidades Públicas (ACUP), ha puesto de relieve que el emprendimiento tiene escasa presencia en los planes de estudios y docentes de las universidades públicas catalanas.
En concreto, según informa la Universidad de Barcelona, el estudio revela que un 68% del profesorado universitario no imparte competencias emprendedoras en sus asignaturas y desconoce los recursos que ofrece su centro para desarrollarlas, a pesar de un discurso institucional favorable, la creación de unidades especializadas y oficinas de transferencia de conocimiento y la comercialización de patentes en el ámbito universitario.
El restante 32 % de los docentes sí afirman impulsar competencias emprendedoras en el aula, aunque, en general, consideran que disponen de pocos recursos para ofrecer esta formación.
En cuanto a los contenidos, las competencias emprendedoras que se trabajan mayoritariamente son, por este orden, la responsabilidad, el trabajo en equipo, las habilidades de comunicación, la iniciativa, la flexibilidad ante el cambio, la actitud proactiva para resolver problemas y la motivación y la creatividad, seguidas por las habilidades de análisis, gestión, autoconocimiento y liderazgo.
Los docentes que trabajan estas competencias lo hacen con actividades como la lectura y el análisis crítico de documentos, la búsqueda de datos, el aprendizaje autónomo y orientado a proyectos, el aprendizaje basado en problemas, los estudios de casos y las exposiciones orales, entre otras.
Formación insuficiente
En cuanto a los alumnos, solo el 37 % de éstos afirman haber estudiado algunos aspectos relacionados con el emprendimiento en sus asignaturas. Entre las actividades que han realizado para desarrollar estas competencias destacan, en primer lugar, las conferencias de profesionales expertos (61,38 %) y los seminarios (54,66 %), seguidas por la lectura de textos de análisis (53,10 %), la búsqueda de datos y documentación (50,69 %), las visitas (42,24 %), los casos prácticos (41,72 %), las tutorías (40,34 %), el estudio y discusión en grupo de un tema (39,48 %) y la exposición oral o escrita de informes (38,28 %), entre otros.
Sin embargo, el 79 % de los encuestados aseguran que no se les ha evaluado nunca de forma específica en emprendimiento. En todos los casos, consideran que desconocen o es insuficiente la oferta formativa que proporcionan las facultades en este ámbito.
Así mismo, se detecta una falta de formación especializada dirigida a los docentes, por lo que prácticamente la totalidad de los encuestados y entrevistados no han recibido formación sobre la temática. Este hecho podría ser una de las razones por las que las competencias emprendedoras no se trabajan lo suficiente en las aulas universitarias.
Estigmatización del concepto
Por otro lado, respecto a la mayoría de estudiantes y docentes, el concepto de emprendimiento se encuentra bastante estigmatizado, ya que se asocia a una actitud 'procapitalismo', y no a competencias y habilidades que pueden mejorar el perfil profesional y las perspectivas de empleabilidad laboral en un futuro, como la iniciativa personal, la creatividad, la facilidad para la comunicación, la capacidad para asumir riesgos y responsabilidades o la flexibilidad y la capacidad para trabajar en equipo.
Estrategias para el cambio
Ante esta realidad, los autores del estudio recogen y proponen diferentes acciones y estrategias dirigidas a tres ámbitos: políticas institucionales, políticas docentes y metodología de aula.
Existe una línea transversal que pretende reorientar el mismo concepto de emprendimiento y proponer el término competencias emprendedoras, con un sentido mucho más amplio y aplicado a todas las áreas de conocimiento, y no solo a las vinculadas a la economía.
Una segunda línea se dirige a mejorar la visibilidad y la sensibilización de la comunidad universitaria respecto a las competencias emprendedoras: mejorar los canales de difusión, disponer de prescriptores en los diferentes estudios e implicar a docentes y alumnos en el proceso de difusión del emprendimiento en la institución.
Una tercera línea aporta propuestas para mejorar las competencias docentes del profesorado a través de formación especializada, por ejemplo, a través de cursos en línea abiertos y masivos (MOOC), talleres de simulación, creación de un banco de buenas prácticas entre todas las universidades catalanas y, sobre todo, una valoración y acreditación de la competencia emprendedora del profesorado.
La cuarta y última línea de actuaciones se dirige proporcionar estrategias para incorporar el emprendimiento a las aulas, como por ejemplo nuevas actividades de aula o unos criterios de evaluación específicos para valorar la competencia emprendedora.
RRHHpress.com