imagen de la noticiaRecursos Humanos RRHH Press. “Tras casi ocho años de ajustes en las plantillas, ha llegado la hora de plantearse nuevas políticas de retribución y motivación para retener el talento dentro de las empresas y así poder afrontar con éxito la nueva etapa de crecimiento e internacionalización que se abre para España”.

Así lo han asegurado los expertos de la firma de servicios profesionales, KPMG, que han participado hoy en una jornada organizada por la Asociación para el Desarrollo de la Empresa Familiar de Madrid (ADEFAM) sobre retribución y motivación en el trabajo.

Para Antonio Polegre, asociado sénior del Área de Compensación y Pensiones de KPMG, España está viviendo dentro de un contexto económico que no se había conocido en los últimos treinta años, caracterizado por una recuperación suave, capaz de generar empleo, (“si bien no todo el que nos gustaría”, matiza), en un entorno de crecimiento del PIB inferior al 1% y con un marco estable en términos de precios, cuando no deflacionario.

Además, en este contexto, la proyección de las empresas hacia los mercados exteriores está propiciando crecimientos en las empresas y oportunidades laborales fuera de nuestras fronteras.

Según Polegre, los últimos ocho años han estado marcados, en materia laboral, por los ajustes y recortes de las estructuras, y, por pura necesidad, las empresas han tenido que poner en un segundo plano las políticas sobre motivación y retención del talento. Sin embargo, la nueva etapa de crecimiento que se abre para nuestra economía recomienda volver a poner en primer plano este aspecto.

Recursos Humanos ha perdido credibilidad

A este respecto, Jaime Sol, socio responsable de área de Tributación Personal, Compensación y Pensiones de KMPG, ha señalado que comienza a notarse un gran movimiento de directores de Recursos Humanos en el mercado, un fenómeno que viene a indicar que están empezando a cambiar las prioridades para las empresas.

“Después de haber tenido que gestionar durante los últimos años las políticas de ajuste, muchos directores de Recursos Humanos han perdido la credibilidad para hablar de motivación dentro de sus organizaciones, lo que explicaría que se estén produciendo relevos en este área”, ha asegurado Sol.

En opinión de Antonio Polegre, en el actual momento de recuperación “el café para todos en materia de retribuciones no se concibe ya como la mejor fórmula para que la empresa aproveche el crecimiento”. En su lugar, el experto ha propuesto la aplicación de subidas que tomen en consideración dos variables: el rango remunerativo vigente en el mercado en relación con responsabilidades análogas y una evaluación del desempeño conectada a los objetivos de la empresa, del área y del propio trabajador.

Además, es muy importante que la empresa identifique qué áreas se han convertido en palancas de crecimiento, con el fin de centrar sobre ellas la retribución variable del empleado. Para el experto, a las empresas se les abre ahora una interesante ocasión para premiar el desempeño excelente de los empleados y vincular la retribución variable a los objetivos estratégicos de la compañía.

El reto de que se valoren los incentivos

El experto de KPMG ha señalado que uno de los retos más importantes que tienen las empresas por delante a la hora de premiar el desempeño y motivar a los empleados con retribuciones en especie es conseguir que éstos las valoren adecuadamente. “Uno de los escenarios con los que nos podemos encontrar es que los empleados entiendan que no necesitan las prestaciones o pagos en especie que recibe de la empresa, o que, necesitándolos, no los valoren adecuadamente”, ha explicado Polegre.

Ante esta situación, el experto ha aconsejado realizar un esfuerzo de comunicación basado en conocer primero, mediante estudios de campo realizados en el seno de la empresa, cuál es la percepción real del empleado sobre este aspecto. Y después, mediante estrategias de comunicación, lograr poner en valor la inversión de la compañía. “Este tipo de estudios relativos al clima interno de las empresas permitiría aflorar una parte muy importante de masa salarial que la empresa destina a la plantilla y que, desgraciadamente, no es percibida ni valorada por los empleados, lo que determina que su efecto sea nulo de cara a motivar a las personas”.

Jaime Sol ha señalado también que el reto de motivación que tienen que asumir las empresas en estos momentos tiene que armonizarse con la “enorme carga administrativa y legal desarrollada a lo largo de estos últimos años”, lo que aconsejaría que las compañías analizasen sus nuevas políticas retributivas a la luz de la normativa social y fiscal vigente.

RRHHpress.com

 

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