Recursos Humanos RRHH Press. Una investigación de la Universidad de Valencia ha puesto de relieve que las familias con alto nivel adquisitivo obtienen mayor beneficio de la inversión pública en educación superior en España que aquellas con menores ingresos, según ha informado la institución académica.
La investigación, desarrollada por los profesores del Departamento de Sociología y Antropología Social de la Universidad de Valencia, Alícia Villar y Francesc J. Hernàndez, y publicada en la revista ‘Archivos de Ciencias Sociales’, apunta que este desajuste del gasto público y el tejido social es posible debido a la estructura de la financiación de la educación superior.
“Nuestras conclusiones apuntan a que el consumo de educación superior para las familias de niveles de ingresos superiores está más subvencionado porque les exige una cuota relativamente menor que a la de otros niveles educativos”, aseguran los autores del estudio. La investigación se basa en los datos de las últimas series anuales de la Encuesta de Presupuestos Familiares (EPF), en concreto, del periodo 2006-2014, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Según los profesores de la Universidad de Valencia, el aumento de la heterogeneidad en el estudiantado es un hecho que ha traído a la universidad nuevos retos de actuación y es un fenómeno que se está evidenciando desde hace años.
“El impacto de la crisis y el aumento de las desigualdades sociales están incidiendo en la matrícula universitaria, en los indicadores de permanencia, y también, en las dificultades para continuar los estudios, especialmente debido al incremento de las tasas universitarias desde 2012, que ha imposibilitado para algunos estudiantes y sus familias asumir el sobrecoste, sobre todo en segundas y posteriores matrículas y, en particular, en aquellas titulaciones donde los estudiantes alargan los años de estudios para graduarse. Es necesario conocer bien estos perfiles para poder intervenir”, afirman los profesores.
La crisis aumenta las desigualdades educativas
Villar y Hernàndez aseguran que desde el inicio de la crisis económica, que se puede datar en 2008, el gasto en educación es el que más ha crecido, en más de un 30% para el conjunto del Estado, a la vez que no se ha reducido en ninguna de las comunidades autónomas.
Aun así, esta crisis no solo ha evidenciado “un incremento de las desigualdades sociales”, en opinión de Villar y Hernàndez, sino que “ha provocado un aumento de las desigualdades educativas en términos de probabilidad de acceso a los estudios superiores y, por lo tanto, de la obtención de titulaciones que legitimarían posiciones superiores en la pirámide social”.
Por último, los autores del estudio destacan que a partir del curso 2012-2013, el porcentaje de gasto asumido por el estudiante del sistema público universitario español ha aumentado significativamente como consecuencia de la entrada en vigor del Real Decreto-Ley 14/2012, de 20 de abril, de medidas urgentes de racionalización del gasto público en el ámbito educativo.
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