RRHH Press. Tras dos décadas de vigencia en España, el seguro de responsabilidad civil de D&O (consejeros y directivos), la cobertura aseguradora que permite a los altos cargos tomar decisiones sin temor a tener que responder con su propio patrimonio, se afianza como herramienta imprescindible para la gestión empresarial. En 2009, un 37% más de empresas españolas lo contrataron para lograr la necesaria protección y seguridad en su gestión y reforzar su política de buen gobierno corporativo, convirtiéndolo en uno de los ramos del seguro de mayor crecimiento.Así se desprende del “III Estudio sobre el Seguro de Responsabilidad Civil de Consejeros, Directivos y Altos Cargos” elaborado por Marsh, primera firma mundial en consultoría de riesgos y correduría de seguros.
Según José María Elguero, Subdirector de de Marsh, “ante la falta de datos públicos, el estudio busca ser una respuesta a la necesidad de los directivos y sus aseguradoras de conocer, en un contexto económico como el actual, la situación y perspectivas de esta herramienta fundamental para una adecuada gerencia de riesgos”.
El estudio, que ha contado con la colaboración del despacho Davies Arnold Cooper, ofrece una completa radiografía del mercado español (primas, pólizas, siniestralidad, clientes…) y analiza el comportamiento y evolución del seguro D&O en España durante el último año.
Nuevos compradores
El actual contexto económico y el incremento de las reclamaciones experimentado en años anteriores contra consejeros y directivos de empresas de todos los tamaños, han provocado un singular aumento del 37,01% en la contratación del seguro de D&O.
Dicho incremento procede de nuevos compradores en el segmento de empresas de tamaño medio y pequeño -incluyendo empresas familiares-, nichos de crecimiento de las aseguradoras generalistas, que en 2009 llevaron a cabo una agresiva política comercial con el fin de ampliar sus carteras.
Así, el estudio detecta que comienza a asentarse una cultura de aseguramiento en las empresas familiares que no cotizan en el IBEX, fruto del cambio generacional en las cúpulas directivas, la profesionalización de la gerencia y la entrada de directivos ajenos a la familia, además de la experiencia negativa en las relaciones familiares–profesionales.
Por comunidades autónomas, Madrid, Cataluña, País Vasco, Andalucía y Comunidad Valenciana detentan más del 80% de la cuota de mercado del seguro de D&O en España, siendo las empresas del sector industrial la que más lo contratan, en una proporción de dos industriales por cada una de servicios.
115 millones de euros en proteger el patrimonio de sus directivos
Las empresas españolas invirtieron más de 115 millones de euros (115.041.050 €) en proteger el patrimonio personal de sus consejeros y directivos, un 13,58% respecto a 2008.
Estas cifras denotan el creciente interés por este seguro (en 2003, el volumen de primas apenas alcanzaba en España los 30 millones de euros) y lo sitúan por cuarto año consecutivo como el seguro de responsabilidad civil de mayor crecimiento.
La prima abonada por las empresas para proteger a sus altos cargos se ha reducido de media un 17,83%, pasando de 7.630 € en 2008 a 6.325 € en 2009. Sin embargo, hay que tener en cuenta que se trata de una cifra promedio, ya que las primas se han reducido hasta un 30% para algunos sectores como alimentación, telecomunicaciones y automoción, mientras que, para otros, como el de las instituciones financieras, se ha encarecido entre un 40 y un 50% debido al espectacular aumento de las reclamaciones en este sector, fruto de la morosidad adquirida y su exposición al sector inmobiliario.
“A pesar del aumento de la siniestralidad, las entidades han alargado el ciclo de mercado blando, aunque ya no se encuentre razonamiento técnico que justifique la continua bajada de primas en un escenario tan complejo y amenazado por la siniestralidad como el actual”, afirma José María Elguero, Subdirector de Marsh.
Escenario de las reclamaciones
Las reclamaciones contra consejeros y directivos se han incrementado un 50% en España respecto a 2008, pasando del 17.28% al 26% en 2009. Esto significa que una de cada cuatro empresas que tenía contratado un seguro de D&O ha sufrido una reclamación o notificación contra sus consejeros y directivos.
Los que más reclaman a los consejeros y directivos son, por este orden: la junta de accionistas (39,5%) más dispuesta a reclamar que en 2008 (35%); los empleados (36% de los casos), acreedores (9%), clientes (8%), y administradores/competidores (5,7%).
Resulta significativo que una de cada tres reclamaciones contra altos cargos hayan sido interpuestas por empleados, alegando despido improcedente, discriminación y/o acoso laboral. “Esta situación pone de manifiesto que la gestión de los riesgos derivados de los recursos humanos no ha alcanzado todavía un grado óptimo de desarrollo en España, constituyendo, por tanto, un peligro para los directivos por el potencial aumento de la siniestralidad que puede conllevar”, explica el subdirector de Marsh.
Por sectores, los más reclamados han sido el inmobiliario (promoción, construcción y venta), que vuelve a encabezar el ranking por haber recibido el 45% de las reclamaciones presentadas en 2009, las entidades financieras, que suben un puesto respecto al año anterior por computar el 19% de las reclamaciones, y la industria químico-farmacéutica (9%), “sector diana” cuyo índice de reclamaciones no se relaciona con las coyunturas económicas.
En cuanto a las coberturas más utilizadas, destacan los gastos de defensa jurídica (cobertura activada en el 83% de los casos), lo que denota el aumento de la litigiosidad que está experimentando nuestro país. Esto se debe a que, se demuestre o no el daño a los terceros reclamantes, el consejero o directivo se verá en la necesidad defenderse de la acusación realizada en los tribunales.
Características del mercado
El mercado español de aseguradoras de D&O está compuesto por 28 entidades, aunque presenta claras muestras de concentración: De los más de 115 millones de euros en primas que generan los seguros de D&O, el 72% de ellas se encuentra en poder de cinco compañías y sólo las dos primeras ostentan el 43,46% del total.
Por otro lado, siete de cada diez primas nuevas han sido aportadas por nuevos compradores, por lo que sólo un 27% del nuevo volumen de primas generado corresponde a la compra de nuevas coberturas o de mayores límites.
Con relación a la nacionalidad de los aseguradores, más de las tres cuartas partes de las primas han sido suscritas por entidades de origen americano o británico. Sin embargo, son las entidades generalistas las que crecen en número de pólizas.
La diferencia existente entre el crecimiento en pólizas (37%) y el crecimiento en primas (13.58%) se debe a que el precio sigue siendo el factor determinante para las empresas a la hora de renovar o comprar, lo que ha provocado agresivas políticas de precios por parte de las aseguradoras con el fin de captar y retener clientes.
Con respecto a los clientes, destacan como casos anecdóticos la no renovación de las pólizas de D&O a las empresas que estaban en fase de concurso, lo que llevó a que, en algunos casos, los directivos quisieran pagar la póliza de responsabilidad civil de consejeros y directivos de su propio bolsillo.
Conclusiones
“Es evidente que el seguro de D&O empieza a calar entre la clase empresarial como una herramienta eficaz para la gestión social y la protección patrimonial, extendiéndose de forma más general a empresas de tamaño medio y medio-pequeño”, asegura Elguero.
“La crisis económica, las reivindicaciones de los stakeholders, el activismo de los inversores y las exigencias legales más acentuadas, permiten pronosticar un nuevo aumento de la siniestralidad en 2011 y una tendencia hacia la estabilización y fin del ciclo de mercado blando, técnicamente insostenible hoy pero que se ha mantenido tímidamente en 2009 como una huida hacia adelante de los mercados”, concluye el Subdirector de Marsh.